Viajando en pandemia: bajar las expectativas es la clave

Finalmente salimos de vacaciones, Aruba es y será el lugar elegido por el corto futuro cercano. El plan era claro: salir a un lugar tropical en donde haya cierto nivel de distancia social, y claro, poder salir al menos temporalmente del mundo intimo al borde de la neurosis del coronavirus.

Para alguien que viaja relativamente seguido, y entendiendo que es un problema del primer mundo y no una emergencia o problema real, extrañaba no solo el llegar al lugar. Realmente disfruto de punta a punta, quizá la parte que menos aprecio sea el proceso de las últimas 2 o 3 horas de llegada en la vuelta a casa.

Viajar en pandemia Aruba y American Airlines

Ingresar al lounge, el camino hacia el avión, abordar la cabina y la llegada al hotel, todo es parte del disfrute, pero sinceramente en medio de la pandemia ya había bajado las pretensiones, solo quería poder disfrutar viajar. Eso ya era un hecho al momento de salir de casa.

Ahora bien, lo que en otro momento era una obviedad, ahora era la excepción. Lo primero que noté en medio de una pandemia ya conocida y normas que todos entienden es que esto de la distancia social solo existe en pequeñas partes del viaje: el área visible y controlable por los establecimientos, ejemplo, los restaurantes.

La distancia social en el aeropuerto

El aeropuerto no muestra ningún signo de distancia social y sinceramente no puedo hablar por todos los aeropuertos del mundo, ojalá el suyo de partida o llegada lo muestre, pero en ningún momento se observó algún tipo de distanciamiento. Uno debe respirar con paciencia ya que sino se encontrará en medio de una trifulca en un aeropuerto.

No existe distancia a la hora del check in, mucho menos en las líneas de seguridad. Llegando a inmigración, al menos en el país de destino, filas de gente como si estuviéramos en tiempos normales. Por suerte viajamos con N95 que ya teníamos guardadas desde hace tiempo.

El lounge mostraba lo mismo, una reducción severa de servicio en cuanto a personal, comidas, y productos disponibles en general. La distancia era mas obvia por la falta de clientes de élite, pasajeros de negocios, etc.

Viajar en pandemia: Abordaje y la distancia social

El proceso de abordaje sí dejó ver que al menos la gente algo entiende. En este caso, hablamos de un vuelo 100% turístico, pocos viajeros de negocios con experiencia y el respeto sobre cuándo abordar o aproximarse a la fila de abordaje, y se escuchaba de mucha gente que volaba por primera vez. Sinceramente encontré un abordaje respetuoso sin la oleada de gente amontonada.

Hablando de la rebaja de expectativas, me quedé sorprendido cuando anunciaron que el vuelo de casi 5 horas no tendría ningún tipo de servicio abordo. Ni bebidas, ni comida, ni siquiera en primera clase, nada. Sabia de ante mano que esto era así, pero verlo en vivo se sintió diferente.

La llegada y el avión

Otra sorpresa fue ver que la gente no se amontonó para bajar rápido, algo que tampoco es demasiado grave en los vuelos llenos de estadounidenses, pero que es muy visible en algunos países de Latinoamérica, África y Asia en donde el avión aún está en el tarmac y la gente ya intenta bajarse.

De todas maneras, el buen humor de simplemente viajar en medio de este caos era suficiente para mantenerme más positivo de lo normal y poner los pies en la tierra.

Lo que no me agradó para nada es volar en este 737-10 sin pantallas de entretenimiento. La amplia mayoría de los aviones de corto rango de American poseen internet privado para utilizar el entretenimiento en las pantallas propias, pero para un vuelo internacional de 5 horas no me parece apropiado. Usualmente los Airbus son los que aún poseen las pantallas. Preferencia personalísima, claro está.

Ya en destino, máscara por todos lados y poco para quejarse, mucho para disfrutar.

Conclusiones sobre viajar en pandemia

Si pueden viajar, si están en el pequeño grupo de millones de personas (por sobre varios miles de millones que no pueden), probablemente tengan que conformarse con un nivel de servicio reducido.

Para mí, salir con expectativas bajas y previamente informado sobre lo que iría a encontrar fue clave para no hallar un pensamiento negativo en donde la situación me dice que quizá ni debería estar viajando.

Eso sí, viajamos con el seguro obligatorio de Aruba (hasta $75.000 por persona de cobertura por COVID) por $30 por persona, pero además contratamos nuestro seguro médico grupal por otros $32 con cobertura primaria de $500.000 por persona, evacuación, interrupción por covid u otra enfermedad, etc.

Lo obtuvimos a través de Squaremouth, pero hay que filtrar las diferentes características para encontrar algunos servicios (primario, covid, interrupción, etc, etc)

En los próximos días pondremos los artículos sobre el vuelo, el lounge, los hoteles y seguiremos con las tarjetas de crédito, claro está. Hasta la próxima.

4 Responses

  1. Ezequiel dice:

    Es decir que hay Aerolineas que te brindan comida caliente y otras que no??

  2. Ezequiel dice:

    Te cuento algo… mi hermano llegó el 22 de Noviembre de Miami. Voló con LATAM el 9 de Noviembre desde Buenos Aires, haciendo escala en Santiago de Chile y la vuelta la misma ruta, como dije antes el 22 de Noviembre. Me dice que los «tramos largos», es decir el de Santiago-Miami y Miami-Santiago, le ofrecieron comida caliente y que solo le dieron «envasado y sellado» el desayuno. Lo comento porque me extraña lo que relatás sobre un vuelo internacional sin servicio abordo. Abrazo.

    • Gastón dice:

      Hola Eze!

      No te extrañes, es American Airlines. Pero lo cierto es que en algún punto cancelaron el servicio abordo y ahí quedó.

      No es la única aerolínea, pero LATAM siempre tuvo un mejor servicio abordo, probablemente uno de los puntos altos de LATAM en mí opinión.

      Tiempos de Covid. Por eso bajé las expectativas y no tuve que hacerme problema. 😁

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