Asumiendo que ya el dinero físico está en franca caída en el día a día debido a la digitalización de los productos y servicios y la seguridad que provee la utilización del plástico, es importante tener en cuenta que las tarjetas de crédito, al menos muchas de las activamente ofrecidas en el mercado, nos proveen más cosas que simplemente el poder usar más de lo que tenemos en nuestra cuenta bancaria.

La seguridad es lo primero en que pensamos al utilizar la tarjeta de crédito, y sobre todo las políticas que tienen de cubrirnos en casos de gastos no autorizados siempre y cuando hagamos el reclamo a tiempo. Más allá de esta característica, Las tarjetas de crédito también poseen beneficios que pueden utilizar todos, incluso los no viajeros. 

Protección de precio

¿Protección de precio? Este beneficio suena bastante extraño en aquellos países con inflación alta, sin embargo, incluso allí podemos encontrar valor en tener un beneficio que no tenemos que pagar adicionalmente y que puede ahorrarnos dinero durante el año. Este no es un beneficio automático, sino que es algo que debemos prestar atención. Aún así hay apps o extensiones de los navegadores que nos ayudan con este asunto.

Funciona de esta manera. Al momento de comprar algo el reloj de las tarjetas que incluyen estos beneficios comienzan a correr hasta el límite establecido para cada una de ellas referido al precio que pagamos. Quiero decir que si pagamos $1.000 por una computadora, y dentro del tiempo estipulado (generalmente 30 a 120 días) el cliente encuentra publicado u ofrecido el mismo producto -o virtualmente idéntico en el caso de que el cambio sea el color- por un precio más bajo, el seguro de la tarjeta le devolverá la diferencia entre el precio pagado y el nuevo precio publicado. 

Sí, así de simple. Hay que tener en cuenta que el peso probatorio lo carga el titular de la tarjeta. Generalmente se pide una captura de pantalla de la oferta o foto en el caso de ser algo publicado en un local o folleto callejero, la información de la compra que realizamos -día, lugar, descripción del artículo, etc- y una copia de la factura original de compra.

Protección de compra

Visa, Mastercard y American Express prometen proteger nuestra compra en caso de rotura o pérdida accidental o en caso de robo dentro de un tiempo estipulado por cada tarjeta. Usualmente este tiempo corre entre los 15 y los 120 días. Este es uno de los seguros incluídos dentro de los beneficios que más tranquilidad mental puede proveernos al comprar algo. Pienso por ejemplo en nuestros teléfonos. A veces vivimos en países o áreas con altas tasas de criminalidad o robos. O bien nos compramos una cámara, laptop o teléfono para irnos de viaje a algún lugar un tanto exótico.

En estos casos, si de manera accidental perdemos o rompemos (por decir se nos cae al agua, se nos va por un barranco) o bien nos roban el artículo, tenemos derecho a realizar un reclamo al seguro de la tarjeta para que nos reembolse el valor del dinero. Dependiendo el artículo y la situación los requerimientos serán diferentes. Pero nuevamente el peso probatorio estará 100% en nuestras manos. Generalmente el proceso del reclamo no es engorroso, pero la gente no entiende que en caso de tener que utilizarlo es necesario poseer la documentación correspondiente o el caso será rechazado. Los requerimientos son usualmente muy claros, por lo que en caso de encontrarnos ante esta situación, debemos actuar de manera prolija.

Garantía extendida

De todos los beneficios generales de las tarjetas de crédito este es mi favorito. Cuando compramos lo que sea nos ofrecen garantías extendidas a más no poder. Hablamos de ese televisor que compraste el año pasado y pagaste un 20% más por la garantía extendida financiada, o ese teléfono que pagaste a precio local que sabías que no era tan rendidor y que puede fallar. Bueno en el caso de muchas de las tarjetas de crédito ofrecidas en todo el continente, esto es un beneficio adicional sin cargo. 

Básicamente lo que nos ofrecen es extender el período de garantía por un año adicional al de la garantía oficial al momento de comprarlo, en muchos casos incluso para los ítems remanufacturados o reacondicionados de fábrica. Esto no quiere decir que nos van a mandar al técnico, sino que ante una rotura fuera del tiempo de garantía oficial y previa presentación de la documentación y un estimado por escrito del arreglo, el seguro nos proveerá del dinero para el arreglo hasta el costo total del artículo. En el caso de que no fuera reparable, es probable que nos reembolsen el dinero de la compra.

Conclusiones

El dinero es rey, pero los beneficios de hacer las compras con las tarjetas de crédito hoy en día superan a tan solo la obtención de puntos o millas. La próxima vez que vayas a hacer una compra grande, revisa las condiciones y beneficios de tus tarjetas y elige inteligentemente.

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