¿Tienes millas? Emite tu vuelo ahora, pide cambios luego

La pandemia no está terminada pero si tienes millas te recomiendo que emitas tu vuelo para finales de 2021 o 2022 ahora, o apenas tengas la oportunidad, luego podrás pensar en cómo hacer el resto de los arreglos. Los primeros en notar el fin de un tiempo son las compañías mismas, y en medio de lo que se espera que sea el despegue final hacia una cierta normalidad, se rompieron los 777, los aviones de largo alcance más utilizados en el mundo.

Parece una eternidad cuando recuerdo que elaboré la teoría del embudo hacia el final de pandemia. Algo así como una fórmula matemática que muestra que cuando la vida normal regrese nos encontraremos con una enorme montaña de millas para canjear que han estado guardadas y acumuladas durante meses o años, al mismo tiempo que las aerolíneas tendrán mucho menos espacio disponible y que ese espacio requiere más gasto en moneda que en millas.

Emitir con millas o ¿Caer en la devaluación?

¿Qué podríamos esperar de esta aglomeración de posibilidades encontradas? Devaluaciones de millas, menos opciones cuando nos decidamos a canjear y una carrera contra el espacio físico para poder viajar al mismo lugar y al mismo tiempo que otros cientos de millones de seres humanos que tienen la suerte de poder hacerlo.

En el mismo artículo advertí respecto de la compra de millas en 2020, sobre todo para atesoramiento, pierden el valor, no tenemos control y las aerolíneas que más venden son poco serias (no todas). Ejemplos claros: LifeMiles de Avianca, LATAM, Aerolíneas Argentinas, TAP Portugal, Delta, entre otras.

Ahora estamos en 2021 y comenzamos a ver como los países comienzan a contar las vacunaciones de a millones, aunque de manera super despareja como era de esperarse. Ese mismo embudo que vemos con las vacunas es un ejemplo increíblemente acertado para entender lo que puede suceder en el futuro próximo con las millas.

La única diferencia, salvando la importancia que tienen ambas cuestiones, es que sobre las millas tenemos mucho control sobre lo que decidimos hacer, es decir, podemos elegir canjear ya si queremos. Probablemente muchos de ustedes no podrán ejercer la emisión para el tiempo de 2022 que deseen, a menos que esto sea enero o febrero. Los vuelos usualmente abren 355 días antes, por lo que junio de 2022 requiere mucha espera aún.

Las compañías serias, vs los devaluadores seriales

Múltiples compañías (serias) aún poseen políticas flexibles de canje, devolución o re-emisión, y no hace falta decirles que si tienen la oportunidad, deben ejecutar los canjes de millas apenas vean el vuelo deseado. Como siempre repito, no crean que por tener 100.000 o 200.000 millas uno está en el top 10 de milleros ya que en este juego uno compite con personas con alto poder de acumulación y consumo en monedas más fuertes y de todo el mundo.

No es un juego local ni regional, en las millas uno compite por el mismo lugar con el que trabaja para la empresa que lo hace viajar 200 días al año y acumula de a centenas de miles por mes. O compiten contra el travel hacker que abre 40 tarjetas de crédito en 1 año y viaja sin poner un centavo. Incluso contra quienes manufacturan el consumo y acumulan millones de millas por año en consumos que en realidad son un círculo vicioso.

En tiempos normales esto no importa tanto ya que lugar uno siempre encuentra, mientras sea flexible y tenga una ventana abierta suficientemente grande como para no competir solo en la misma temporada alta que el resto. Pero en momentos post-pandemia, uno tendrá que agudizar el sentido de la oportunidad viajera para hacer el uso mas eficiente posible de los puntos o millas acumulados.

Por qué emitir con millas ahora y no esperar

Emitir con millas ahora o cuanto antes le permitirá asegurarse ese espacio que una vez que se abran las barreras no quedará disponible más de un minuto. Por un momento deben pensar de manera global, no local ni regional, global. Si ustedes sienten la necesidad de una saboreada de viaje y normalidad, imaginen los miles de millones que también lo desean con el alma.

Y vayan más lejos, piensen en todos los viajeros que desean pisar Italia nuevamente para disfrutar de sus bondades, o encontrarse en Perú para regocijarse con una de las mejores ofertas gastronómicas del mundo, o quién dice cruzar el mundo para llegar a las playas asiáticas que nos esperan con los brazos abiertos y una sonrisa a cada paso. También podrá ser admirar los colores turquesa del agua de San Andrés acá cerca, o por qué no pasearse por las imponentes ruinas arqueológicas de México.

Emitan apenas puedan si lo que encuentran se ajusta a su esquema de deseo, no lo piensen dos veces. Personalmente espero ver más devaluaciones, menos espacio disponible (sobre todo en cabinas premium) y una avalancha de milleros canjeando. No ahora, ni en dos meses. Pero esto es como las crisis, uno las nota cuando explotan, pero si mira desde cerca y con atención, uno comienza a ver las señales.

Comenzarán a ver a las tarjetas de crédito ofrecer productos más normales, con menos excepciones y beneficios fuera de su target. Las aerolíneas, los hoteles y las cadenas comenzarán a invertir en publicidad lo que quiere decir que estarán más bombardeados por las ofertas, los precios de los vuelos oscilarán entre ofertas relativamente buenas de poco stock y precios que nos comenzarán a parecer raros, y claro, las millas que antes nos alcanzaban para el viaje soñado ya no será suficiente. Una palabra adicional de atención, prestar atención a las tasas de canjes ya que algunas aerolíneas pareciera que están comenzando a jugar con la opción de manipular ese lado de la transacción.

Emitir o no emitir, esa es la cuestión.

No tengo la bola de cristal, pero todo comienza a apuntar a un 2022 en un porcentaje de normalidad, y si quieren viajar con millas, no las dejen ahí acumulando polvo, no les genera interés. Mi consejo para ustedes, yo personalmente ya tengo todo mi stock de millas y puntos emitidos desde hace algunos meses, ¿Y ustedes? ¿Qué piensan hacer?

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