Sobrevivir a una presentación de tiempo compartido solo por el regalo

Ah, tiempo compartido, el condominio o propiedad de la cual uno no es dueño, se limita a muy poco tiempo en el año y paga todos los meses/bimestres/trimestres/años como si fuera su propia cabaña en los Alpes Suizos. No hace falta ir mucho más adentro del artículo para entender que estoy del lado de los que consideran los tiempos compartidos una de las peores decisiones financieras. Sin ir muy lejos, hace algunos años pude ayudar a un amigo a salir del contrato dentro de los primeros 3 días de haberlo firmado.

En un breve resumen, ¿Qué es un tiempo compartido? La palabra misma lo dice, es un contrato que garantiza cierto tiempo todos los años, en una propiedad en la cual todos comparten los gastos. De ahí el nombre «tiempo compartido». Uno no es dueño del lugar, en algunos casos uno no tiene garantizada la misma semana todos los años y muchas veces se dificulta incluso utilizarla. Sin embargo, el que ingresa en el contrato está obligado a pagar todos los gastos que pocas veces se anuncian: expensas, mantenimiento y gastos administrativos que oh sorpresa, aumentan año tras año.

Algunos tiempos compartidos fraccionan el titulo de propiedad entre la cantidad de dueños por unidad. Asumamos que el edificio 3, unidad 10 ofrece tiempo compartido de a 1 mes a la vez (usualmente es por semana). Esa unidad podría tener 12 dueños (una por mes) que dividirían el título de propiedad entre 12, pero que bueno, claramente no pueden salir a venderlo como si fuera su propio condominio. El lado positivo es que ese tiempo asignado todos los años puede ser compartido con vecinos, amigos, etc.

Tiempo compartido by Marriott en Aruba
Tiempo compartido by Marriott en Aruba

El más común es el alquiler del tiempo compartido que puede tomar 10, 20 o 30 años y que le permite a un o alojarse en la misma habitación del mismo resort durante todo ese tiempo. Sí, 5, 10, 15, o 20 años vacacionando en el mismo lugar, la misma habitación, y prepagándolo por adelantado más un mantenimiento mensual. Mi mente explota de solo pensarlo.

Luego comienzan los detalle basado en las semanas que poseemos anualmente. Algunos contratos ofrecen la misma semana todos los años por la eternidad de lo contratado, otras proveen una ventana de tiempo específico en la cual uno puede decidir tomar posesión de su semana, y la última está basada en puntos que pueden ser intercambiados no solo entre personas en mercados conocidos, sino también pueden cambiar los resorts en los cuales habrá que pagar más o menos.

En definitiva, uno paga decenas de miles de dólares o peor, los financia, para quedar atrapado en las mismas vacaciones por décadas. No solo se queda ahí, sino que luego descubriremos el hermoso mundo de los gastos administrativos, expensas, incrementos de mantenimiento, etc.

Aún me cuesta entender por qué alguien desearía quedarse atrapado en esto. Pero bueno, los humanos no somos muy buenos en ver las consecuencias 10 o 20 años en el futuro.

El título decía sobrevivir a una presentación y obtener una semana gratis o a precio ridículo. ¿Dónde encuentro esto?

Las presentaciones de tiempos compartidos

Si fueron a Las Vegas o a algún resort de Florida, Can Cún o el Caribe seguramente se hayan topado con gente ofreciéndoles una presentación de tiempos compartidos y no se hayan dado cuenta. Wyndham, Intercontinental, Riu, etc son ejemplos de compañías que operan grandes hoteles y marcas, pero también tiempos compartidos.

Las presentaciones están diseñadas para hacerte firmar el contrato, dirigidas por dos tipos de vendedores: aquellos extremadamente buenos en el arte de vender y que usan todas sus habilidades para vender tiempos compartidos año tras año, y el típico vendedor de mala reputación que es capaz de cerrarte la puerta para no dejarte ir. En el medio hay grises, novatos y demás. Lo cierto es que sobrevivir a la presentación excede a muchos.

La calidad de los presentadores Y vendedores dependerá también de qué marca esté detrás del negocio: Marriott, IHG, Disney, Wyndham probablemente se vean atados mejores estándares, mientras que es posible encontrarse con compañías famosas por sus problemas, quejas y litigios. Lo cierto es que una vez que firmamos, pasado el tiempo de cancelación (usualmente 3 a 5 días), estamos ATADOS a lo que firmamos.

Sucederá que comenzarán con ofrecernos una pequeña charla o presentación para una oportunidad única. Siempre es única aunque se repita todas las semanas, ¿No? No tendremos ninguna obligación de compra, solo tendremos que escuchar la presentación por 90 a 120 minutos, llevar nuestra tarjeta de crédito, identificación y la idea de que estamos entrando en la boca del lobo.

En términos financieros, es recomendable dejar todos los instrumentos financieros en casa y solo llevar una tarjeta de crédito (usualmente requerida), una que esté completamente utilizada o con un límite ridículamente bajo en caso de que nos ganen la mente. La verdadera forma de evitar caer en el problema es simplemente NO ir a las presentaciones. Siempre llevar presente que los que presentarán no solo están entrenado para eso, tienen las herramientas para convencernos, la experiencia y la práctica, o maestría en ello.

Con esto dicho, ¿Cómo sobrevivo a la presentación y me llevo la semana de vacaciones?

Sobreviviendo al tiempo compartido y sus vendedores

Volvamos sobre el punto principal, los vendedores tienen el As sobre la manga y no importa cuan confiados estamos de nuestras capacidades, solo debemos mostrar un ápice de vulnerabilidad y la explotarán.

Generalmente nos tentarán con la opción de una semana, un fin de semana, o 5 noches de estadía paga en un resort increíble a cambio de pasar por la presentación sin ninguna obligación de compra. El presentador nos mostrará la «oportunidad» durante 90 a 120 minutos, aunque puede llegar a superar los 180 minutos en los cuales nos forzarán a aguantar los embates para llevarnos el premio.

Si el premio o regalo tiene un costo, realmente tendremos que considerar el riesgo y las ganas de meternos a escuchar una presentación de alta presión por horas de nuestras vidas. Usualmente puede valer la pena si nos ofrecen una estadía paga sin costo o en donde solo pagamos impuestos o tasas. Para esto el teléfono celular puede ayudarnos a revisar los costos de una estadía normal en el mismo sitio antes de decir sí.

Recuerden, en todo momento estamos en el territorio de la empresa y los vendedores, esta aventura de algo impacto necesita que mantengamos una estrategia durante todo el tiempo. Antes de decir que sí, tenemos que estar seguro que recibiremos una estadía totalmente sin costo o con un costo irrisorio, dinero en efectivo o gift cards de un valor aceptable o ingresos a los parques de diversión, y todo es negociable.

De aquellos que se la pasan participando en presentaciones de tiempos compartidos aprendí algo, cuanto más aburrido y desinteresado uno se muestre, mejores serán las chances de salir a tiempo y victorioso. Hablar demasiado e ingresar en el ida y vuelta de la conversación solo nos llevará a quedar en el radar del vendedor, ya sabrán que somos locuaces. Fingir que estamos realmente interesados, solo incrementará la cantidad de vendedores que olerán sangre y la presión aumentará. ¿Les dije que estas presentaciones son de alta presión y que estamos en SU territorio? Sí, lo hice.

Escuchar a parejas que acuden a las presentaciones abrir toda la vida de sus finanzas a los vendedores no es poco común. Algunas personas simplemente dejan en la entrada de la presentación la disciplina financiera, si es que la tenían. Les dicen cuánto ganan, cuánto tienen ahorrado, qué les gusta, etc. Con toda esta información los vendedores tienen todo lo que necesitan para cerrar el negocio en 20 minutos, y que pase el siguiente. Moraleja: no compartan información.

Ir con la persona correcta es otra clave para sobrevivir a la presentación y salir con una vacaciones pagas. El concepto del policía bueno y policía malo es altamente efectivo en este caso ya que como mencioné anteriormente, los vendedores conocen todas las excusas en el mundo, la repetición y las compañías los entrenan justamente para eso. Ir con alguien que actuará del famoso diablillo que le habla al oído será la mejor decisión que hayan tomado, y la diferencia entre quedar enganchado en un contrato y salir con un voucher de vacaciones en el mano.

Dentro del kit de estrategias que uno debe llevar consigo es el de no tomarse en serio lo que sucede dentro de la presentación. Al final de cuentas, la pura realidad indica que vamos ahí sin ser obligados y sabiendo que el único objetivo de estar en el lugar es que nos vendan un costosísimo contrato de alquiler. En caso de ingresar con un mínimo de interés en el producto, el ambiente solo amplificará nuestra idea, el vendedor nos mostrará cada ángulo de asunto hasta que uno concuerde con nuestras ideas, y terminaremos en zona de riesgo.

¿Ya les he dicho que la mejor opción es NO ir? Sí, pero para quienes les gusta el turismo aventura, las presentaciones de tiempos compartidos son experiencias de alto riesgo. Si van de luna de miel, por favor, ni siquiera piensen en arruinar su tiempo con la experiencia, déjenlo pasar. Algunos resorts saben exactamente que atacar a los recién casados puede ser una oportunidad de oro debido a la dinámica misma del momento de dicha relación.

No menos importante es hacerles cumplir la palabra sobre el tiempo. Incluso ir al extremo de recordarles a los vendedores que les queda poco tiempo respecto de lo pactado. Para esto hay que tener estómago y personalidad para que no les importe decirlo en voz alta y forzar a que los vendedores los dejen ir (a ustedes) con el premio. Seguramente escucharán susurros, pero mejor desearles suerte a aquellos que comprarán el contrato y su cuenta bancaria les susurrará noche tras noche con decepción. Si no tienes interés de comprar algo, no actúes como una persona agradable ya que solo generas más atención.

Levantarse e irse cuando el tiempo pactado llegó es imperioso. No es extraño que el vendedor siga por 5 horas ya que la gente no se va. No todas las presentaciones terminarán con el vendedor, ni con el mismo vendedor que trabajó desde el comienzo.

Punto importante a recordar: cuando alguien les habla de una inversión, piensen en un activo que genera más ingresos. Un tiempo compartido, un automóvil, motocicleta o un pequeño barco son ejemplos de lo que NO es una inversión. En el caso de los rodados o barcos, podrían considerarse como una inversión si son puestos como capital de trabajo que nos genera una ganancia (repartir mercadería, rentarlos en aplicaciones al estilo AirBnB/Turo/etc). Un tiempo compartido NO es una inversión.

La lista de estrategias no incluye todas las opciones que pueden ayudarlos a sobrevivir la presentación a cambio de unas vacaciones. Seguramente ustedes pueden traer la experiencia colectiva de contarnos sus vivencias ante los vendedores de tiempo compartidos.

¿Qué pasará si caigo en la trampa y firmo?

No todo está perdido incluso si caen en el contrato. Antes de acudir a la desesperación, vayan al contrato y busquen el período de rescisión. La ventana de tiempo puede ser diminuta, 3 días o incluso 15 días. Por suerte tendrán la oportunidad de hacerlo efectivo si siguen los pasos indicados en el contrato. Y todo por escrito y con copia para ambas partes.

Pero ante todo, este artículo no implica un consejo legal ya que no estoy autorizado a darlo, comparto la información basada en la experiencia propia y colectiva de PG, sumada a las fuentes de información oficial y no oficial al respecto. Siempre consultar a un abogado en caso de inmiscuirse en un vericueto legal o contrato, es el único calificado para darle servicios legales.

Probablemente tengan que buscar esta información en el lugar más recóndito del contrato, pero debe estar ahí. Los contratos estadounidenses deben estipularlo por escrito ya que los clientes tienen amplios derechos legales. En el caso de un contrato mexicano, por ley tienen 5 días desde la firma del contrato y si firmaron un papel que dice que rechazan el derecho a rescindir el contrato, en principio no tendría validez legal.

Algunas cuestiones que deberán tener en cuenta:

  • El vendedor no podrá ayudarlos
  • Comiencen por las oficinas locales de la empresa
  • Algunos contratos permiten la cancelación en persona
  • Si lo envían por correo, que sea certificado y que llegue con suficiente tiempo para evitar malentendidos.
  • Siempre llevarse copia por escrito de la confirmación de rescisión
  • No den explicaciones, no se las deben a la compañía
  • Eviten ingresar en la dinámica del intento de retención cuando esto es en persona

Conclusiones

Es probable que no vayan de vacaciones al mismo lugar más de 2 o 3 veces en su vida, ¿Por qué se atarían al mismo hotel o resort por 10 o 20 años? Aún cuando el pool de lugares se incremente a 10, pagar por adelantado el costo -inflado- de las vacaciones, sin conocer qué pasará con nuestra vida en el largo plazo, y quedando a merced del aumento de costos que ocurrirá, terminará siendo una película de horror, al menos para una gran cantidad de gente.

Hay quienes están felices con su compra, muchos de ellos obtuvieron su tiempo compartido en el mercado secundario de manos de gente que perdió hasta el 70% de lo que pagó con tal de salirse del contrato. Los precios de la captura obtenidos de RedWeek están en dólares, imagínense pre-pagar $80.000 para comprar un tiempo compartido.

tiempos compartidos mecardo secundario redweek
Una captura de Redweek.com uno de los mercados secundarios de tiempos compartidos

Siempre habrá alguien que estará en desacuerdo con mi opinión, aunque por suerte hay demasiadas personas desesperadas por salirse del contrato como para obtener experiencias de primera mano y ver el otro lado.

2 Respuestas

  1. Armando dice:

    cómo? sigue habiendo time-shares? debe seguir habiendo muchos tontos… o nuevos ricos… jeje ya me estoy imaginando a gastón afanándose el premio de la platica… como todo un matador!!! jeje feliz jueves

    • Gastón dice:

      ¡Feliz jueves Armando!

      Sí, no solo siguen existiendo, sino que han crecido con nuevos jugadores importantes (Marriott por ejemplo) que está expandiéndose en dicha arena. Lo positivo es que al menos aquellos nuevos jugadores son compañías respetables (o algo así).

      Un abrazo grande, Armando.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: