Sacar un préstamo para consolidar deudas ¿Error o Acierto?

Todos en algún momento de nuestras vidas tuvimos problemas financieros o decidimos que necesitábamos tomar un rumbo diferente en cuanto a lo financiero. Lo cierto es que al mismo tiempo, podría decir con 99% de confianza de que todos nos cruzamos con la oferta o posibilidad de consolidar deudas en una sola con motivo de pagarla mas rápidamente. La pregunta siempre queda flotando ¿Sacar un préstamo para consolidar deudas es un error o acierto?

Llegando al préstamo para consolidar deudas

Seamos realistas, si llegamos a un préstamo para consolidar nuestras deudas algo tuvo que haber pasado. No hablo puntualmente del momento en que nuestro país, nuestro hogar o nuestra familia pasa una crisis existencial o una recesión brutal. Hablo de ese préstamo que estamos a punto de sacar para cubrir las 6 tarjetas de crédito que tenemos al máximo en nuestro reporte crediticio.

Si llegamos a esa situación es porque algo no funcionó, alguna cuestión se nos escapó o bien nuestras finanzas personales en general están totalmente fuera de control. Uno de los métodos más simples que tenemos a nuestra disposición es la creación de presupuestos de finanzas personales.

Por ende, ahí está la cuestión. Haber llegado al punto de recibir una oferta o siquiera pensar en obtener más deuda para pagar la deuda en principio «más rápidamente», será el error más grande que vayamos a cometer. ¿Por qué? Porque el problema de raíz que nos llevó hacia esta situación aún no está resuelto o bajo control.

La raíz del problema de la deuda a consolidar

Tenemos que ser sinceros. No hay presupuesto que sirva o salario que alcance si nuestros gastos son siempre más altos que nuestros ingresos. Esos se llama déficit y lo habrán escuchado a menudo en la televisión cuando entrevistan a los políticos. En lenguaje sencillo, el déficit es cuando gastamos más de lo que nos ingresa, por ende, terminamos endeudados.

El problema es que esta deuda en una situación de déficit se vuelve permanente. Constantemente estamos refinanciando nuestros gastos de tarjeta de crédito, o pagando el mínimo o apenas un poco más, o creemos que el próximo salario alcanzará para cubrir estas necesidades. En Inglés tiene una frase llamada «Wishful Thinking». Básicamente un pensamiento esperanzador basado en la nada misma.

Es por eso que si están pensando en obtener un préstamo personal, o peor aún, un préstamo hipotecario para pagar nuestras deudas de gastos corrientes estaremos cometiendo uno de los peores errores de nuestra vida, ya que casi con seguridad nuestra deuda volverá a crecer. ¿Cual es la razón de esta conclusión? El patrón de consumo, gasto, ahorro u organización no se ha cambiado, por lo que por más que movamos la deuda a otro lado, la manera en la que utilizamos nuestro dinero no cambió, no tenemos control o disciplina.

¿Cual es la principal razón del descalabro de las finanzas personales? La falta de disciplina y educación financiera de las personas. Esto lo digo con toda la experiencia de haber estado en ese lado en algún momento de mi vida. La realidad es que siempre me atrajeron los bancos, los programas de recompensas y los servicios financieros. Había que aprender, de alguna manera. Analizar cómo y en qué gastamos en el último año es el primer paso, el segundo es armar un presupuesto para organizarnos.

¿Qué es la consolidación de deudas?

Consolidar una deuda es básicamente obtener una deuda única que nos permita cancelar todas las otras notas de crédito o tarjetas para así pagar un único préstamo o nota de crédito que en general se extiende en el tiempo a lo largo de muchos años con el fin de hacerla realmente pagable y solo poner los pagos en un único sitio con interés unificado.

¿Vale la pena? Sí y no. Todo depende de la situación personal y qué tipo de deuda(s) estamos intentando refinanciar y la utilidad de la misma. No es lo mismo refinanciar una deuda de tarjeta de crédito concebida en nuestro último viaje, que intentar refinanciar una deuda contraída para expandir nuestro negocio de reparto de comidas a domicilio.

Lo cual nos lleva a un punto importante…

No todas las deudas son iguales

Para ser simples vamos a explicar esto en dos categorías bien sencillas: tenemos la deuda productiva y la deuda de consumo. Al menos para los mortales como nosotros, el tipo de deuda que conoceremos casi de manera estandarizada será una de estas dos.

Deudas de consumo

La deuda de consumo sería toda deuda contraída por la compra de bienes o servicios consumidos. Esto puede ir desde un viaje a Europa, hasta una nueva televisión 3D con 4K que nos ofrecieron al 30% de descuento para que nos llevemos hoy mismo. Esta deuda, es aquella que se considera un mal tipo de deuda.

Dentro de la deuda de consumo podemos tener un préstamo prendario. Esto es, un préstamo para obtener un automóvil que pone como garantía de repago el vehículo en sí mismo. En este caso, hay que entender dos cuestiones. La primera es que un automóvil no es una inversión. Es un bien que se deprecia brutalmente, que tiene costos de mantenimiento -altos- y que no genera ingreso. Repito: El automóvil NO es una inversión.

Por otro lado, si nuestro país o lugar de residencia no tiene un aceitado sistema de transporte público y el automóvil es EL método de transportación por excelencia, obtener un préstamo prendario que nos permita obtener un trabajo podría considerarse un préstamo bueno. Es decir, si bien el automóvil no está generando dinero en sí, termina siendo partícipe necesario de una actividad que nos genera ingresos.

En este caso, hay que tener en cuenta que a la hora de comprar el rodado, el costo anual del préstamo y mantenimiento debe estar acorde a nuestra capacidad, generalmente por debajo del 15% de nuestros ingresos como ejemplo óptimo.

Deudas productivas

Por otra parte tenemos las deudas productivas. Estas son aquellas que obtenemos con el fín de generar más o nuevos ingresos. Esto no significa volverse un empresario al estilo Amazon de la noche a la mañana, sino que tiene a ser cualquier deuda que tenga como finalidad incrementar nuestros ingresos.

Si bien en los negocios nada está garantizado, este tipo de deuda está vista como una deuda «buena» ya que está iniciada en vistas de que se convierta en un costo operativo/financiero de una actividad y no un gasto mensual personal.

Siguiendo el ejemplo de los automóviles. Aquellos que comparan un automóvil con un préstamo prendario e hicieran uso del servicio de Uber para obtener ingresos parciales podrían considerar esta deuda como «buena». Aquellos que buscan ampliar su negocio, expandir rutas comerciales o bien abrir un negocio completamente nuevo se incluyen dentro de esta categoría.

Consolidando deudas de ambos tipos

En definitiva, si vamos a consolidar deudas, en mi opinión personal que sean deudas productivas y no de consumo. Si nuestro objetivo es financiar deudas de consumo, una de las pocas estrategias que puede ayudarnos a salir definitivamente del pozo es cortar y cancelar las tarjetas de crédito que dieron razón de ser a la deuda misma y utilizar tarjeta de débito o efectivo, lo cual nos pone en una situación un tanto vulnerable respecto a su uso.

Si no consolido ¿Como ataco la deuda?

Existen dos métodos altamente implementados y conocidos para atacar la deuda de múltiples fuentes sin necesidad de consolidar. Uno es el método de la avalancha y el segundo es aquel que prioriza el interés más alto.

En el caso del método de la avalancha, el deudor debería atacar primero el saldo menor para lograr un momento de motivación hacia el objetivo final que es el monto adeudado más grande. En este método ignoramos el costo del interés y pagamos los saldos del menor al mayor.

Cuando hablamos del segundo método, nos referimos a pagar primero la deuda con el mayor interés mientras pagamos el mínimo de todas las otras deudas. Generalmente este método es el más efectivo porque no nos cuesta mucho más tiempo que el método de la avalancha, pero en el largo plazo nos ahorra dinero en intereses, jugando a nuestro favor.

Entonces ¿Consolido o no consolido mis deudas?

Como siempre la respuesta es un, depende. Pero les puedo decir esto, nadie sale sin hacer un esfuerzo real. Si nuestras deudas son de consumo y nuestro patrón de gasto no cambia, podemos refinanciar 5 veces y la deuda solo seguirá creciendo. En estos casos, lo primero es resolver nuestro problema de raíz ¿Por qué nos endeudamos? y luego una vez resuelto -puede tomar meses- podremos atacar el problema con uno de los dos métodos anteriormente mencionados.

Si nuestras deudas son productivas, les deseo el mejor de los deseos para que sus deudas se conviertan en el corto o mediano plazo en un costo más de la operación de su nuevo emprendimiento. Todos comenzamos por algún lado, y a veces que un préstamo es la única alternativa que diferencia el comenzar nuestro emprendimiento del dejar pasar la oportunidad.

En este segundo caso, consolidar las deudas sólo será redituable si el interés total es más bajo de lo que pagamos en nuestras cuentas crediticias actuales.

Conclusiones acerca de la consolidación de deudas

El problema de raíz es el que va a decidir por nosotros – o debería – si nuestro plan de refinanciación, a modo de consolidación, es una buena idea o no. Crisis hemos tenido todos, más leves o extremadamente duras, es inevitable. Lo importante es que no nos dejemos vender espejitos de colores y entremos en un nuevo espiral de deuda que será más alto de aquel que estaba a punto de explotar.

En Puntos Globales empujamos de manera activa por el uso responsable de las tarjetas de crédito y los servicios financieros. De hecho, utilizados correctamente y en combinación de un plan o estrategia (que puede venir de la mano con un presupuesto personal), las tarjetas de crédito son una excelente herramienta para obtener descuentos o beneficios que no obtendríamos de ninguna manera utilizando dinero en efectivo o tarjeta de débito.

Sin embargo, aquellos que no tienen control sobre si mismos y sus finanzas. Esto quiere decir, pagar el balance de la tarjeta de crédito por completo a fín de mes, por ejemplo, no deberían estar utilizandolas ya que cualquier punto porcentual de interés que paguen sobre el saldo anula totalmente los puntos o millas que obtendrán como consecuencia de su utilización.

7 Responses

  1. Ben dice:

    Questa è un’opportunità per chi ha bisogno di soldi sia per affari per uso personale, offrono prestiti con un tasso di interesse accessibile senza spese nascoste. sono un cliente felice, come consiglierò a chiunque abbia bisogno di finanziamenti; tramite e-mail benjame86@yahoo.com o whatsapp +393442678898

  2. sebaspolaco dice:

    Tal cual, para poder decir que un problema está solucionado, se debe solucionar desde la raíz.

    Que bueno que estén paseando y recaudando material, disfruten!!! Espero que pronto pueda contarles de mi primer viaje al viejo continente también, por el momento está lejos 😢 jaja

    • Gastón dice:

      Hola Sebas!

      Entre demoras y demoras con las aerolíneas pudimos recopilar material de viaje, y justo estábamos todos en lugares diferentes de Europa.

      Acá vamos a estar para que nos cuentes toda la experiencia. A acumular puntos y millas? 😀

      Abrazo desde el norte.

  3. sebaspolaco dice:

    👏👏👏 otro excelente post!

    Por suerte soy muy cuidadoso con mis gastos y trato de sacarle el máximo provecho ya sea para el lado de descuento o millas, saludos

    • Gastón dice:

      Gracias Sebastian!

      Lamentablemente mucha gente tiene que recurrir a este tipo de préstamo. El problema no es el préstamo, sino los hábitos. Si el tema de los hábitos esta solucionado, es probable que un préstamo de este tipo a corto plazo pueda ahorrarnos algunos puntos porcentuales al fin de cuentas… pero solo y si solo el problema de raíz esta solucionado.

      Haces muy bien en tener cuidado con los gastos, la idea es sacar el provecho como bien haces de obtener algo a cambio de un pago que de todas maneras hubieses hecho, pero por el que nada hubieses obtenido (dinero físico o débito).

      Saludos desde el viejo continente, estamos de viaje y recopilando nuevo material.

  4. Juliana dice:

    Uyyyy, gracias por la nota. Estamos ahogados en deudas y una financiera nos dijo que consolidar era la mejor opcion y que teniamos que poner todo junto para salir y que iba a hacer super facil. Voy a decirle a mi marido que mejor nos esperamos y vemos que hacer.

    • Gaston dice:

      Quizá debas consultar con un asesor financiero que te pueda asistir en la organización de tus finanzas personales.

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