Rompiendo la etiqueta: 5 problemas de cabina económica.

No descubrimos nada nuevo al decir que viajar trae problemas de cabina y en muchos sentidos se ha vuelto un tema estresante debido a la masificación, los cambios en aerolíneas y aeropuertos y los hábitos de las personas en el mundo del ya mismo.

Si a esto le agregamos que desde el momento de abordar al avión, nos encontramos compitiendo por un centímetro más, un apoyabrazos o quizá un pedazo de pollo remanente en la cabina, nuestro viaje puede tornarse un tanto irritante. No queremos exagerar, no es el fín del mundo, pero sin embargo puede afectar nuestro humor.

Veamos los 5 problemas de cabina económica más comunes de acuerdo a nuestros lectores.

La gente apiñada en la zona de embarque en el turno equivocado

Varios de nuestros lectores nos enviaron emails contandonos sus experiencias al tener que abordar. Muchos de ellos poseían algún nivel de élite con la aerolínea o alianza lo cual les permitía abordar con gran anticipación al resto de los mortales.

La pregunta es siempre la misma ¿por qué está la persona con zona 8 que pasa hacia la puerta de embarque cuando la azafata está llamando a los pasajeros de primera clase? Peor aún, ¿Cómo es que se sorprende cuando le informan que tiene como 7 zonas por delante aún? Generalmente no queda ahí, sino que es común ver a la gente como un obstáculo para el abordaje esperando las 7 zonas previas en el medio del pasillo de abordaje.

En algunos países, el abordaje parece un saqueo con gente generando un embudo sin importar zona, asiento o clase pagada. Uno de esos misterios por resolver.

La persona con incontinencia que elije ventanilla en un vuelo de 14 horas

Digámoslo simple y claro, si tienes un problema de incontinencia o eres de ir al baño más de lo normal no deberías elegir un asiento en la ventanilla en una fila de 3 asientos en un vuelo ultra largo. Hay que ser realistas, en 14 horas de vuelo, más el tiempo de espera en el aeropuerto, es muy probable que una persona sin condiciones médicas adversas vaya al baño al menos una vez. Por lo tanto, aquellos con problemas que requieren repetidas visitas al baño deberían elegir asiento con acceso al pasillo.

Problemas en cabina economica, etiqueta

Esto nos recuerda a un viaje a Hong Kong en el cual teníamos asientos con espacio extra pero no habíamos podido elegir ventanilla, no estaba disponible. Llevamos nuestros FlyPal y decidimos intentar dormir algunas de las casi 15 horas que teníamos por delante. Nuestro vecino lamentablemente nos despertó 2 veces en la primera hora de sueño. Esto nos llevó a decidir desinflar la parte mas grande y solo dejar el apoya pies. En el total del trayecto contamos un total 9 requerimientos para pararnos y dejar salir a la persona y esperar a que volviera para poder movernos y dejarlo pasar.

Un mensaje para aquellos con incontinencia: Para dejar dormir a sus vecinos, si requiere ir al baño de manera seguida, hágale un favor a la gente de su fila, viaje en el asiento con acceso al pasillo.

¡Apague la luz por favor!

Yolanda, de Colombia fue una de nuestras lectoras mas expresivas al contarnos su experiencia relacionada a los pasajeros que viajan con las luces prendidas. Recordemos lo siguiente, la luz de la cabina económica proviene del plástico que tenemos sobre nuestra cabeza y esta nos iluminará aunque estemos dos asientos hacia el costado.

Nuestra lectora nos contó que en su viaje de Bogotá hacia Madrid en Avianca que tiene horario de llegada 8 de la mañana decidió que intentaría dormir. Lo que no pudo prever era que su compañero circunstancial de viaje decidiría primero leer un libro para abandonar su luz indefinidamente. Aparentemente, el señor decidió que su viaje sería con la luz prendida, lo cual no permitió a nuestra lectora poder conciliar el sueño. ¿El resultado? Un día en Madrid prácticamente perdido por el cansancio.

apagar la luz problemas de cabina economica

En nuestra opinión, este tema es difícil ya que la luz de lectura del avión puede afectar a aquellos pasajeros en la fila de adelante, a todos aquellos en la misma fila, pero aún peor a los pasajeros que se sientan detrás. No tuve la experiencia de vivir en carne propia ese problema, sobre todo porque viajo con una máscara de dormir que encontré y finalmente me conforma, y esta me permite olvidarme de la luz en el avión.

El pasajero que cree que es dueño de nuestro respaldo

De vez en cuando nos encontramos en un clase económica sufriendo el síndrome de respaldo ajeno. Bueno, en realidad este síndrome no existe sino que lo inventamos nosotros. Simplemente nos referimos a aquellos pasajeros que nos dejan la espalda como luchador de MMA por las patadas y rodillazos que nos proporcionan. Esto se debe en parte a que el espacio entre asientos se ha reducido al de una cabina telefónica, dejando a aquellos que miden más de un metro 70 prácticamente agarrándose las rodillas contra su pecho. También tenemos los pasajeros que deciden que pegarnos con las rodillas no es suficiente, pero que además deben utilizar nuestro respaldo como poléa para levantarse de su asiento. Esto nos pensando acerca de las razones por las que algunos quizá no le importe el poco confort que podemos estar teniendo, y cómo algunas cuestiones mínimas de un viaje pueden terminar irritando y afectado la experiencia total.

El olor señor, el olor!

Esta es una de las quejas más escuchadas de los viajeros frecuentes. Uno de los problemas más comentados por nuestros lectores en nuestra correspondencia es la queja sobre los olores corporales intensos. En mi caso personal, he visto gente pedirle indiscretamente a las azafatas que los cambiaran de asientos sin pudor por decirlo en voz alta. Si hay un tema sensible es este. ¿Cómo medimos o trazamos la línea entre lo ofensivo y lo humanamente normal? Está claro que esto es muy común en algunos vuelos, ahora el problema reside en que no tenemos escapatoria. Imaginense en un vuelo de más de 8 horas sentados al lado de una persona con un olor ofensivo en la cabina de avión. Gabriel, de México nos comentó que la persona que se sentaba en el asiento del medio volando desde México hacia Londres tuvo algunas escaramuzas con su vecino y no precisamente por el apoya brazos. Nuestro lector describió su experiencia como el equivalente a haber sido encerrado en un refrigerador que no funciona con pedazos de carne a temperatura ambiente. Aparentemente en otro caso similar, la aerolínea tuvo que recurrir a medidas un tanto fuera del manual como cambiar a varias filas de pasajeros de lugar. +

Conclusiones

¿Moraleja? No creo que haya una, estar enlatado en un avión por horas trae consigo problemas humanos, lo mejor que podemos hacer es evitar confrontar por cosas triviales y mantener la conversación abierta con los empleados de la aerolínea y nuestros vecinos pasajeros. Nadie desea terminar a las trompadas como pasó en Estados Unidos por una cerveza.

Los pasajeros y la tripulación están cada vez más irritables y es comprensible. Viajar en avión pasó de ser una experiencia relativamente aceptable al equivalente de un autobús interurbano, sin posibilidad de reconsideración. En definitiva, una vez que el avión despegó no podemos cambiar de opinión.

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