Reservas de ciudades ocultas, viajar y ahorrar más del 50% con algunos riesgos

Si no escucharon de las reservas de ciudades ocultas es porque aún no conectaron el término con una realidad que a menudo muchos viajeros utilizan, de manera riesgosa, para ahorrar una gran cantidad de dinero en sus vuelos. Como bien leyeron, las reservas de ciudades ocultas (hidden cities en Inglés) conllevan algunos riesgos importantes.

En el mundo del aerotransporte, los contratos y regulaciones son cuanto menos difusos. Es decir, ¿cómo se explica que un vuelo doméstico y de 1.500 millas de distancia pueda costar lo mismo que uno con una distancia 5 veces superior? El mercado de oferta y demanda juega su papel, ¿pero qué pasa cuando el mismo vuelo hace una parada subsiguiente y su precio se reduce 50% de lo que sería el de 1.500 millas?

Voy a poner un ejemplo simple. Digamos que uno quiere viajar desde Miami hacia Las Vegas y el costo del vuelo es de USD 500. Es un tanto extraño que un vuelo desde Miami hacia Beijing, China tenga un precio de mercado alrededor de USD 400, ¿Me siguen? Es de alguna manera extraño. Sin embargo lo más extraño sucede cuando el mismo vuelo Miami – Las Vegas es parte de un vuelo con destino final San Francisco, pero a un costo de USD 250. Es decir, la misma ruta, pero con una parada adicional y un destino aún más lejano tiene un costo menor. ¿Cómo lo explicamos?

Las reservas de ciudades ocultas explotan esa extraña fijación de precios que utilizan las aerolíneas. Es decir, utilizan a favor del cliente los juegos tarifas que juegan las aerolíneas sin sentido alguno. Una persona que desea viajar a Las Vegas podría ahorrarse el 50% al realizar la reserva de Miami – San Francisco pero con una escala en Las Vegas, bajarse en este punto intermedio y olvidarse de su última pierna. Simple, ¿No?

No tanto, esto puede traer una gran cantidad de dolores de cabeza.

Los problemas de las reservas de ciudades ocultas (hidden cities)

Podríamos definir a las reservas de ciudades ocultas como bajarse de nuestro método de transportación antes de tiempo con motivo de ahorrar dinero. En un mercado normal, este tipo de acciones no causaría mayores problemas, al final de cuentas, nosotros pagamos por un ticket y tenemos derecho a bajarnos, seguir o hacer lo que querramos. Lamentablemente el mercado aeronáutico no es justamente normal. Sino todo lo contrario.

En Europa Lufthansa está demandando a un pasajero por varias decenas de miles de dólares por utilizar esta estrategia, mientras que en USA, United ha denunciado y perseguido al creador de skiplagged.com por promover el uso de este método alegando de que le genera pérdidas financieras y que va en contra del contrato.

Claro que todo esto podría solucionarse si el mercado de transporte aéreo fuera más claro. Pero es lo que hay. Los problemas de saltarse el destino final son múltiples, y si bien en caso de hacer esto una vez probablemente no cause mayores inconvenientes, en el caso de que nos descubran estaremos ante un problema que será imposible de cuantificar.

Lo que sí hay que tener claro es que para hacer uso de este riesgoso método de ahorro hay que hacer reservas con una dirección (no deben sacar ida y vuelta), ya que al saltarnos un tramo el resto del pasaje quedará invalidado. Por otra parte, deberán viajar tan solo con equipaje de cabina y por último nunca mencionar la intención de bajarse en una parada intermedia al personal de la aerolínea.

Los riesgos son los siguientes:

Problemas legales al solicitar reservas de ciudades ocultas

Así como United persiguió a Skiplagged y Orbitz.com por romper el contrato, las aerolíneas intentan amedrentar a los pasajeros que hacer uso de esta opción. Las compañías pueden taparnos de costos financieros para defendernos ante una demanda, o bien enviarnos la factura y perseguirnos financieramente hasta el hartazgo.

En muchos casos, las aerolíneas decidieron demandar el pago de varios miles de dólares de compensación por un ticket con valor nominal de menos de USD 300.

El equipaje de cabina es enviado a la bodega repentínamente

Uno de los riesgos más importantes es que el personal de la puerta de embarque decida enviar nuestro equipaje de cabina hacia la bodega del avión con etiqueta al destino final, cancelando cualquier tipo de posibilidad de hacer uso de nuestra reserva de ciudad oculta de manera efectiva.

Cambios repentinos en la ruta

En caso de que haya un cambio de ruta debido a un problema meteorológico o bien a un asunto interno de la aerolínea, el cambio de la ruta podrá arruinar nuestros planes totalmente. Volviendo al ejemplo original, si MIA – SFO con parada en LAS sufre problemas por el vuelo proveniente de Las Vegas, puede suceder que la aerolínea nos mueva a un vuelo directo o con conexión en otra ciudad, arruinando definitivamente nuestras chances.

Revancha y represalias desde la aerolínea

Utilizar este método frecuentemente nos pondrá en la mira de la aerolínea. Es muy común que las aerolíneas revoquen totalmente las categorías de élite, cierren nuestra cuenta de viajero frecuente, cancelen nuestros tickets y se rehúsen a ofrecernos servicios permanentemente en caso de ser violadores seriales del contrato a través de la estrategia hidden city (reservas de ciudades ocultas).

Conclusiones sobre las reservas de ciudades ocultas

En la práctica este tipo de reservas puede beneficiarnos financieramente, al menos en el corto plazo o de manera ocasional. Deben recordar que las aerolíneas tienen actualmente mucha tecnología a su disposición como para atrapar a aquellos que abusan de los agujeros legales o las reglas.

A pesar de que la legalidad de su uso está en una zona gris, sobre todo dependiendo el país de emisión, que sea legal no significa que sea ético o eficiente. Los riesgos pueden superar en gran cantidad a los beneficios y no estamos endosando su utilización, sino que a pesar de la frecuencia con la que sucede, es importante mantener alertas a los lectores de los riesgos que conlleva y sus posibles penalidades.

1 Response

  1. Armando dice:

    ja ja… bien viajados, pero buscando la chapuza por ahorrarse unos cuantos mangos… Y al final lo que se ahorraron se lo gastan y el doble en un puti-club de las vegas, con esa rubia en tanga que no le podias decir que no…

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