El 787 Dreamliner es probablemente mi avión favorito en cualquiera de sus versiones. Esto es un hecho para cualquiera de las cabinas, primera clase, business o economy. En el caso de Qantas, el producto redondea una idea que tiene en cuenta la distancia y el costo humano de viajar tantas horas.

No es mi primer rodeo viajando mas de 15 horas en tan solo un vuelo, de hecho, podría decir que casi el 50% de mis viajes ha incluido semejante peso en mi cuerpo. Entre los preferidos estan Emirates, Qatar, Qantas y Japan Airlines. Los que prefiero evitar, las aerolíneas chinas, British Airways, American Airlines, Malaysia y United.

Qantas 787 Dreamliner SFO MEL

Entre medio de estas aerolíneas hay una zona gris en la cual volvería a volar, pero en donde no encuentro un producto total que combine una idea con el servicio.

Qantas ofreciendo un mejor servicio

Qantas me sorprendio, acostumbrado a la cara de ¿qué quiere usted? de American, con el cual hice la primera pierna, una vez más me encontré ante la calidez humana y una sonrisa. Llegamos durante el Last call, apenas por encima de los 20 minutos límite para cerrar la puerta.

llegando tarde en SFO a Qantas

Como no podía ser de otra manera, fue American Airlines o su personal de tierra quien causó esta demora innecesaria ya que al aterrizar a tiempo (milagro), el personal de la manga no respondía a los llamados. La consecuencia, 30 minutos perdidos en una conexión de 1.45 que requería pasar por seguridad nuevamente.

Entre medio, y al estar hambrientos, decidimos pasar por el Lounge de Air France/KLM y utilizamos nuestras Priority Pass. Teníamos claro que comer en tierra iba a ser casi inexorablemente mejor que cualquier comida en economy class.

Tras una corrida llegamos a la puerta y pudimos embarcar sin problemas, el 95% del vuelo en este 787 Dreamliner de Qantas ya estaba sentado por lo cual ubicarse fue una brisa. El experimento incluía dos filas con características diferentes: el fondo del avión en donde teníamos 2 asientos y un hueco al costado, versus la salida de emergencia. En este artículo vamos a enfocarnos en el fondo del avión.

Qantas 787 Dreamliner por dentro en economy

Los asientos traseros

Asiento última fila Qantas 787 Dreamliner

El vuelo despegó a tiempo y sin mayores problemas, y aun agradezco que Qantas ha reacondicionado sus cabinas con estos asientos. La experiencia de los asientos fue exactamente lo que hemos experimentado con Qatar, asientos altos pero angostos que tienen una curvatura diseñada explícitamente de manera ergonómica. El apoyacabezas tiene suficiente relleno como para que se sienta firme como una almohada y se ajusta tanto en altura como en los costados.

El producto de Qantas como idea total bajo la modalidad Dreamliner

No deja de ser una cabina con asiento economico, pero este asiento en un vuelo de 8 horas seria ideal. En vuelos de 15 horas, no hay nada realmente que sea suficiente como para hacernos comodidad en economy, no dejan de ser quince horas sentado. De todas maneras, una y otra vez confirmo que la altura y ergonomicidad de los asientos tiene un efecto positivo respecto de los típicos asientos que encontramos en las aerolíneas del continente americano.

El ángulo de reclinación se extiende más allá de lo común y corriente, arriesgaría a decir que se reclina unos 20 grados, suficiente como para sentir que algo sucede, pero nunca demasiado como para dormir cómodo como en una cabina business, claro está. Para dormir, una de las funcionalidades que aún me atrapa es la del cambio de tinta y oscurecimiento de la ventana con tan solo un botón.

Donde puede ratificar mi opinión respecto del producto creado como una idea, y no simplemente una selección de asientos al azar o por costos, está dado por el kit de amenities que ofrece una manta amplia y cálida, una almohada de verdad y un kit con pequeños artículos de aseo personal. Parece extraño hablar de esto, pero hay muchas aerolíneas que ya se olvidaron de ofrecernos una máscara de dormir, un cepillo dental y hasta a veces la mismísima manta cobertora.

Los asientos cuentan con cargadores, aunque en la última fila, en el asiento de dos, tan solo 1 cargador estaba disponible. Dentro del área de pequeños dispositivos, ubicado directamente debajo de la pantalla de nuestro asiento, además de guardar artículos de manera segura, tenemos la posibilidad de utilizar el cargador de USB.

Aquellos que no poseen audífonos, los provistos por Qantas están entre lo mejorcito que podemos recibir y en vez de ingresar dentro de nuestro oído, estos se alojan fuera de los mismos. Por mi parte, no podía olvidarme de llevar mis Bose con cancelación de sonido exterior, sin ninguna función extravagante, simpleza y funcionalidad.

Los accesorios complementarios

El espacio de piernas está entre lo esperable, pero cuando la persona de adelante se reclina, podemos sentir el plástico de la estructura en nuestras rodillas, esto no es algo exclusivo de Qantas y su 787 Dreamliner, pero definitivamente esta configuración no es tan negativa como la competencia. Una estrategia para evitarlo es sacar todas las revistas y artículos en el bolsillo del asiento para liberar ese pequeño espacio.

En este extenso viaje no podía faltar mi equipo de inflables y aproveché la parte más pequeña para utilizarlo de apoya pies y mejorar la postura mientras estaba sentado. Hasta el momento, ninguna aerolínea ha ofrecido queja alguna al respecto.

Comida y bebida en el servicio de Qantas 787 hacia Melbourne

Respecto de la comida, el menú estaba hecho en una hoja de papel en forma de menú. Considero que la opción más segura si queremos comer en el avión es buscar pasta. ¿Que tan mal puede estar la pasta respecto de otras opciones? Sabemos que la comida del avión tiene cantidades de sal superiores a lo normal, pero al menos evitamos un disgusto al simplificar nuestra elección.

La selección de bebidas era amplia, y era de esperarse que la aerolínea ofrece variedad en sus bebidas con y sin alcohol. Siendo 15 las horas enlatados, agua o agua con gas, suficiente para mantenernos hidratados en un ambiente seco.

Mientras que los chicos al frente tenían amplio espacio de piernas por delante, ellos no tenían la posibilidad de utilizar ninguno de los accesorios inflables que trajimos por seguridad. Nosotros inflamos las dos partes de uno de nuestros apoya pies y pudimos obtener diferentes posiciones y niveles para darle a nuestras piernas un cambio.

Aquí en el fondo teníamos el baño y la zona del personal de abordo, pero nada que un buen par de tapones para los oídos, o bien los auriculares Bose con cancelación de sonido no pueda arreglar.

¿Recuerdan que mencioné el hueco por el asiento faltante? Creanme que lo aproveche. Lo cual fue efectivamente la mejor solución, ya que estaba encapsulado entre las estructuras de los asientos y con tan solo una almohada, un abrigo, la manta y algún accesorio, pude cerrar los ojos sin problemas.

El haber viajado de manera nocturna ayudó a mantener el avión en una temperatura baja, lo cual estimo colaboró con el hecho de que pude dormir.

Llegando a destino final

A menos de 3 horas de la llegada, y previo al desayuno ofrecido, note que el personal de abordo seguía pasando agua constantemente, algo que me recuerda al servicio de Qatar en donde el personal no se va a dormir y desaparece, sino que se mantiene activo.

Sin mediar problema, solicite un snack o sandwich y eso fue exactamente lo que recibí, con una amable sonrisa y gran disposición. A menudo reflexioné sobre la dispar calidad de servicio entre aerolíneas mayores y cómo se les escapa pensar en lo importante que es la actitud para con los clientes. Al final de cuentas, todos sabemos de que si nos atienden con una sonrisa, el nivel de belicosidad antes un problema será reducido en comparación a una hipotética situación de tensión entre el personal con mala gana y los clientes cansados de que lo atiendan como ganado.

desayuno Qantas 15 horas

El desayuno iba acorde a la situación, un yogurt, plato con frutas, un muffin y bebida a elección. Sin embargo, lo que más me importaba era llegar a destino de una vez por todas. Antes de poner pie en suelo australiano agradecí al personal de cabina por su increíble atención y amabilidad durante su eterno viaje de trabajo conectado norte y sur en un solo vuelo.

Conclusión

Cada vez más se nota la diferencia entre las aerolíneas que invierten en su producto, soft y hard, y aquellos que acumulan y copian partes de productos e intentan compilarlo junto a anticuadas estructuras que salen a flote como fantasmas del pasado que ahuyentan a sus clientes nuevos y viejos por igual.

Qantas una vez más me sorprendió, y su versión 787 Dreamliner sigue mostrando que cuando invierten en renovación, lo hacen con una idea total para llevar adelante, incluso, sin olvidarse de que los que viajamos en económica también somos personas.

2 Respuestas

  1. Javier Palau dice:

    ¿Son los mismos asientos que tiene Qatar en sus 777-300? Muy buen reporte, los sigo siempre.

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