Qué pasa si entra en bancarrota mi agencia, hotel o aerolínea ¿Cómo obtener reembolso?

Las protecciones de las tarjetas de crédito

Las protecciones de las tarjetas de crédito pueden ayudarnos a obtener el reembolso ante una bancarrota. Hoy comenzamos con la mala noticia de que Bookit.com dejó de funcionar, es decir, entró en bancarrota o algo parecido. Lo cierto es que todos los que pagaron a la compañía pueden estar seguros que no recibirán el servicio que pagaron. Es decir, pueden olvidarse de obtener su reserva de hotel o vuelo confirmado si la agencia, aerolínea u hotel entró en bancarrota o simplemente cesó operaciones.

Este año tuvimos a Flybe apenas unas semanas comenzada la crisis del Coronavirus, el año pasado hubo varias pero la más notoria fue la de WOW Airlines sobre la cual advertimos en 2018 y con quién una gran cantidad de europeos que pagaron con tarjeta de débito quedaron en bambalinas respecto del reembolso de sus gastos.

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Por si nunca lo han leído de mi parte, paguen todas las reservas con tarjetas de crédito, no con débito:

  • La primera razón para hacer esto es que la tarjeta de crédito no usa nuestro dinero sino que utiliza el del banco… o el dinero imaginario del mismo.
  • Segundo, si utilizamos débito, cada vez que pasa nuestra tarjeta o ponemos los números, dejamos expuestos en algún lado los datos para acceder totalmente a nuestros ahorros, salario o cuentas.
  • Tercero, las tarjetas de débito no poseen protección alguna, mientras que las tarjetas de crédito, aún demonizada por muchos, permiten comprar con seguridad ya que incluye un amplio espectro de protecciones.
  • Cuarto, bueno, podríamos incluir las millas, bonos de bienvenida o ahorros respecto de lo seguros complementarios.

Lo cierto es que si su aerolínea, agencia u hotel entró en bancarrota o les avisó que no honrará sus servicios, automáticamente deben llamar a su emisor para iniciar una reversión del cargo, o el método que les ofrezca su emisor o banco en cada país.

Es posible que atención al clientes les ofrezca ir por las protecciones de las tarjetas de crédito primero, como por ejemplo: la cancelación de viaje, la protección de compra o la interrupción de acuerdo a los detalles de su situación como primera medida. Cualquiera que aplique a su situación, comiencen la ejecución ya. En este caso sí vale la pena apurarse a poner el reclamo, sobre todo cuando la opción es el chargeback o la reversión del cargo por servicio/producto no entregado o recibido como contrapartida.

Cómo operan las agencias y compañías de terceros

A diferencia de la realización de una reserva a través de la aerolínea o la cadena hotelera de manera directa, al ejecutarla con un intermediario, algunas cuestiones que uno toma como válidas no son tan así:

  • Estas compañías generalmente operan bajo presiones importantes de vender a comisión, y los márgenes de retornos son diminutos. Tal es así que no es infrecuente que la mayor parte de la ganancia provenga de servicios accesorios como los seguros que nos ofrecen durante la ejecución de la reserva o las ventas adicionales de tours, automóviles, etc.
  • Los pagos no siempre son ejecutados por adelantado, de hecho, rara vez los pagos son ejecutados con anticipación. Es decir, una reserva a 6 meses en el futuro puede que esté confirmada pero no completamente desembolsada desde la compañía de terceros hacia el proveedor (el hotel). Con esto adicionamos el riesgo de que tenemos dos lugares con quienes discutir en caso de un problema de comunicación interno de ellos.
  • Imaginen las cataratas de cancelaciones que están recibiendo actualmente, la pirámide basada en las ganancias futuras se consigna como nula, por ende, muchas terminan colapsando. Cuanto más rápido obtenemos el reembolso, mas lejos estamos de sufrir el proceso total de colapso. En caso de que el reclamo sea con el seguro de viajero, esto va por otro camino.
  • Pagar con tarjeta de crédito, NO débito, es la mejor opción al utilizar un intermediario en nuestras reservas.
  • Si viajan utilizando hoteles de cadenas globales, las reservas deberían hacerse a través de los sitios web de los hoteles. Rara vez los precios son más bajos en compañías de terceros, y muchas veces lo que encontramos es que el precio de la tarifa es más bajo para luego encontrarnos que al final nos agregan tasas e impuestos y la tarifa termina siendo la misma. Pero con el riesgo de que ahora adicionamos un intermediario entre nosotros, el hotel y la compañía madre.
  • Algo menor en estos casos, en cadenas hoteleras, si reservamos a través de sitios de terceros no recibiremos los beneficios de élite (en caso de poseer).

Más ceses de operaciones por venir, o bancarrotas

Bajo estas condiciones, no importa el tamaño de su organización, es imposible sobrevivir. Está muy claro que las aerolíneas y cadenas hoteleras globales encontrarán alguna manera de sobrevivir, de hecho, las cadenas hoteleras ya comenzaron a despedir personal. Se anticipan a una certeza absoluta, no tendrán visitantes por al menos algunos meses.

Las aerolíneas están en el mismo camino, con la diferencia de que el capital intensivo requerido es brutal. Pero en cada país o región, seguramente ambos lados reciban algún tipo de salvataje, préstamo puente o compra masiva del paquete accionario por parte de los estados de manera transitoria.

Esta situación es novedosa por su extensión y profundidad, y va a dejar secuelas importantes. Lo cierto es que por increíblemente anticapitalista que suene, los grandes de todos los rincones del mundo tendrán algún tipo de salvataje o ayuda directa que les permitirá sobrevivir. Quizá no todos, pero sí la mayoría. Aún cuando suene a ridículo, ultrajante y/o poco serio, esto seguramente suceda con o sin queja de los contribuyentes.

Donde vamos a ver el cataclismo es en las compañías más pequeñas, algunas startup y aquellas sin plan B o bote salvavidas al alcance. Y ahí es donde veremos el impacto en nuestras caras, y en nuestro bolsillo. Podremos decirle adiós a nuestras vacaciones y la aventura será la de recuperar el dinero en vez de navegar en kayak en las cristalinas playas de algún rincón del mundo.

Nadie puede sobrevivir sin ventas y con todas estas cancelaciones o devoluciones. Así como estamos todos preparados para caminar por las paredes y el techo mientras nos resguardamos en nuestros hogares, debemos estar preparados para escuchar una catarata de otro tipo de noticias negativas (y van…) que serán en este caso las aquellas compañías que dejen de operar.

Algunas serán absorbidas o comidas por competidores, otras ya funcionan como un cartel con diferentes nombres y servicios. Un número ¿importante de ellas? desaparecerá. Si pagaron con una tarjeta de crédito, quizá sea conveniente estar al pendiente de qué compañía utilizamos, y si pagaron con débito, dinero en efectivo o transferencia bancaria, esperemos que hayan contratado un seguro de viajero acorde y con cobertura ante insolvencia o cese de operaciones.

Los posible salvatajes más inesperados

Nosotros hablamos de tarjetas de crédito y cómo aprovecharlas como punto principal y aunque no lo crean, algunas compañías aéreas y hoteles puede que encuentren sus salvatajes en los bancos que emiten sus tarjetas de crédito compartidas.

Los contratos multiBillonarios… sí, BILLONARIOS, que han firmado compañías como American Express, Chase, Citi, Scotiabank, Santander, BAC, Barclays, entre otros, no quedarán de lado. La unidad más rentable de las aerolíneas y hoteles actualmente es la sección de programas de lealtad.

No sería extraño que los emisores y bancos terminaran absorbiendo millas, acciones, o una combinación de múltiples activos de dichas compañías a cambio de un beneficio propio. Al final del día, los bancos también están en deuda con sus clientes por las millas que han adquirido a través de sus productos, si las aerolíneas y hoteles desaparecen, los bancos y emisores quedan completamente estrangulados en los ojos del consumidor.

Últimas palabras

Recuerden, por más demonizadas que las tarjetas de crédito pueden estar en su círculo familiar o de amistad, la tarjeta es tan solo un instrumento. Es decir, somos nosotros quienes las utilizamos. Los bancos tienen claro que los usuarios tienden a gastar entre un 5% y un 15% adicional cuando utilizan tarjetas de crédito respecto de dinero en efectivo. Sin embargo, con la conveniencia también llegaron las protecciones, y con las protecciones de las tarjetas de crédito recibimos el poder de tomar la iniciativa y reclamar lo que nos prometieron en el momento que lo necesitamos. Háganlo.

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