Por qué las low cost en Latinoamérica son una buena noticia (Y porque no)

Mientras todos están distraídos con los puntos, millas y lo que pasa con las aerolíneas grandes en medio de las cancelaciones de vuelos y cierres de fronteras, un pequeño grupo de compañías continúa expandiendo capital, cuota de mercado y rutas incluso ya, hasta llegar al sur de Estados Unidos.

Me refiero a las low cost latinoamericanas que han puesto tanta presión sobre las aerolíneas de servicio completo como Aeroméxico, Avianca y LATAM, que las tres están analizando volverse low cost en sí mismas. Por extraño que parezca, al menos con LATAM es públicamente conocido que ha estado ojeando la posibilidad desde el 2016 o 2017. Lo más impactante es escuchar de la boca de sus directivos que su norte se encuentra atado a la palabra low cost.

Avianca y todos sus problema suma el voraz avance de Viva Air Colombia que llegó a un nuevo hito al capturar más del 25% de la cuota de mercado a medida que la dueña de LifeMiles retrocede en calidad, rutas, y acumula problemas con sus clientes. Al final del día Avianca sigue los pasos de Interjet al no responder a ningún tipo de cliente, con la diferencia de que Interjet no tiene el tamaño o cuota internacional que sí tiene Avianca.

Viva Air méxico low cost nuevas rutas

Aeroméxico ahora comienza a enfrentar el mismo problema que LATAM y Avianca, las low cost comienzan a comer la cuota que la aerolínea está dejando pedazo a pedazo en medio de su bancarrota y problemas.

Muchas de las rutas de las low cost están atadas al turismo, algunas otras, pocas, a los negocios. Las low cost florecen con la apertura del turismo interno y externo, su estructura simple les permite tener cierta flexibilidad que las aerolíneas de servicio completo no y en algunos casos estos son beneficios para los clientes, usualmente en forma de precios más bajos.

¿Pero vale la pena viajar en una low cost?

Las ventajas de tener más low cost en Latinoamérica

Recuerdo que en los últimos años intenté realizar un viaje hacia Sudamérica que adicionalmente incluyera vuelos conectando otros dos o tres países del subcontinente. No era viable para nada, el costo de un vuelo de 11 horas era equivalente o tan solo un 20% más bajo que un vuelo de 3 o 4 horas dentro de la región.

Cuando calculé los otros 2 países, era imposible. Imaginemos, en ese viaje fui hasta el sur del continente en Argentina, quería tomarme 3 días en Bolivia, 4 en Perú y de ahí bajar a Chile para pasar otros 4 días, cruzar por Mendoza y volver a Estados Unidos. Con millas era un robo, y pagar por los vuelos regionales… bueno no funcionaba.

Este ejemplo viene al caso cuando me refiero a las ventajas de tener más low cost en Latinoamérica. Las rutas ultra turísticas tendrán competencia real, vuelos razonables y más interconexión. La competencia forzará sin dudas a Aeroméxico, Aerolíneas Argentinas, Avianca, Gol y LATAM a competir.

Las ventajas de las low cost como Volaris

Gol es una low cost pero con un programa de millas importante en dos países, una anomalía pero que funcionará para American Airlines y brindará interconectividad. De hecho, uno podrá volar en Gol y obtener los beneficios de American, un punto a favor para los élites de AA.

Además de la baja en costos, el beneficio es posible que se extienda a la descentralización de los vuelos. No sería extraño que las aerolíneas low cost abrieran nuevas rutas mal servidas por LATAM o Avianca, rutas que traerán turismo y ¿prosperidad? a ciertas regiones.

La cantidad de opciones también es una ventaja que se hará notar. Al final de cuentas uno no solo podrá viajar más barato en vuelos de conexión regional o doméstica, sino que tendrá un menú de horarios y opciones para elegir. Si bien es común que las low cost operen en los horarios menos deseables, bien temprano en la mañana o en la tarde-noche, no siempre es el caso, y de todas maneras el cliente podrá elegir entre un menú de aerolíneas y horarios que antes estaban cartelizados.

Las tarjetas de crédito de las low cost. Probablemente uno de los beneficios más importantes en las low cost están relacionados con poseer una de las tarjetas de crédito de las mismas. No me refiero a la acumulación de puntos o millas, que usualmente terminan operando como descuentos 1 a 1 sobre el precio. El beneficio de las tarjetas de crédito atadas a low cost se debe a que éstas usualmente traen beneficios complementarios que nos ahorran dinero al volar con ellas: equipaje adicional si costo, prioridad de check in y abordaje, etc.

Por último, la combinación de estos factores le permitirá a mucha gente que nunca voló, acceder al medio de transporte de larga distancia más eficiente que se conozca.

Las desventajas de las nuevas low cost

Entre las desventajas más claras es el sistema que se utiliza en las low cost para hacer dinero. Viajar con una de estas aerolíneas significa pagar nada por la oportunidad de subir al avión, pero cuidado con lleva una pieza de abrigo adicional y pesar más de lo que le imponen ya que el costo adicional terminará costando lo que un vuelo de servicio completo.

La apertura de tarifas es una ventaja y una desventaja al mismo tiempo, en el caso de las low cost, y para los viajeros poco frecuente es un arma de doble filo. Uno elige la aerolínea y emite sin ver exactamente en qué se está metiendo. Al llegar al aeropuerto se encuentra con dos, tres o cuatro veces el costo de la tarifa original tan solo en accesorios.

La comodidad es otra de las desventajas ya que si bien en principio todas las aerolíneas utilizan el mismo equipo, a la hora de seleccionar los asientos que utilizarán, no es lo todo igual. Existen asientos para cada tipo de aerolínea: los que se reclinan y los que no, aquellos con cargadores para dispositivos electrónicos, asientos con más o menos confort (la cantidad de acolchonamiento), la distancia entre asientos, etc.

Avianca en problemas y pierde cuota de mercado con las low cost

No quiero decir que las aerolíneas completas han hecho un gran trabajo para mejorar el confort, de hecho, estas han reducido cada vez más el mismo, pero no al punto de llegar a niveles intolerables como he experimentado en las low cost. La falta de pantallas electrónicas puede no ser un problema, sin embargo la falta de enchufes sí lo es en 2020. Si uno quiere pagar por un asiento más cómodo, las low cost no lo ofrecen. Tan solo un asiento al frente con más espacio de piernas (a excepción de Spirit en USA).

Así como tener más opciones para volar es una buena noticia, si las low cost tan solo operan en los horarios extremos, mañana o noche, esto configura un problema para ciertos viajeros que para conectar con ellas deben gastar dinero en alojamiento o pasar todo un día (y noche) en el aeropuerto. Puede ser bueno para la economía local, malo para la experiencia de viaje.

La falta de un programa de lealtad acorde. Hasta el momento, tan solo Gol tiene un programa de lealtad con valor, y no es novedad ya que por definición las aerolíneas low cost deben mantener el costo bajo y operan con una clientela sensible a los costos y la oportunidad, alejado de aquellos que buscan continuidad en el modelo de la aviación.

Wingo expande sus opciones en las low cost de latinoamérica

Así como comienzan operaciones muchas fallan al poco tiempo ya que todo su negocio pende de un hilo en todo momento. Mientras que muchas de las aerolíneas internacionales se salvaron gracias a sus programas de lealtad, las low cost sin capital terminan en el olvido. Algunas, como Norwegian, nunca han operado con ganancias y es difícil entender cómo es que siguen volando.

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