Por qué deberías viajar a Asia en vez de Europa en tus próximas vacaciones

Próximamente me toca volver a Europa, pero hoy te voy a aconsejar lo opuesto. Hoy me enfoco en darte las razones de por qué deberías viajar a Asia en vez de Europa en tus próximas vacaciones, más precisamente el sudeste asiático.

Asia es uno de mis continentes favoritos para vacacionar y he ido al menos una vez al año durante los últimos 10 años, y en algunos casos, dos veces dentro de los 12 meses calendario. Me ha pasado con sudamérica también, pero esa cuestión estaría vista desde el punto de vista de alguien viviendo exclusivamente en el norte del continente.

Ojo, si nuestro destino es Corea, Japón o China, nuestra experiencia no será precisamente lo que explicaremos aquí. Japón y Corea están en términos de costos de viajero, por sobre el gasto promedio de lo que uno gastaría en Europa en una gama equivalente. Respecto de China, dependiendo el tipo de viaje, es probable que gastemos un tanto menos, pero no está asegurado. Singapur, a pesar de los comentarios de muchos viajeros, no me resultó un destino tan caro como, por ejemplo, Japón.

La realidad es que el continente asiático es para todos, y sobre todo los países del sudeste asiático (Vietnam, Malasia, Camboya, Tailandia, Indonesia, Filipinas, Laos, Mianmar, India, Nepal, y muchos más). No importa donde vivas, pero sobre todo si vives en el continente americano, viajar a Asia, y más precisamente el sudeste asiático, en tus próximas vacaciones es probable una gran idea. ¿Por qué insisto en esta idea? Veamos…

Asia y el bolsillo personal

La primera razón es fácil de describir, pero inigualable respecto a viajar a Europa. Viajar al continente asiático significa costos ultra económicos, incluso para los países con los mayores problemas en el continente americano. Sinceramente no escribo para debatir las razones existenciales o raíces históricas de las economías de los países, sino que me enfoco en la realidad que nosotros, los mortales de a pié manejamos. Con eso me refiero a que viajar a Asia es barato.

¿El alojamiento? Muy accesible. La cultura, la necesidad, la falta de estructura y en algunos países la venia de sus gobiernos, permite que los que viajamos podamos alojarnos a unos precios por momentos ridículos. Lo mas increíble es que el trato generalmente será muy superior a algunos hoteles 5 estrellas en los que me alojado (en su calidez), y qué pagar un precio bajo por alojamiento en Asia, no equivale automáticamente a un lugar horrible o una ubicación pobre.

La alimentación en Asia tiene dos aristas, por un lado la comida local será abundante y accesible. Por otra parte, aquellos que deseen una comida premium o internacional seguramente pagarán un precio acorde al momento de viajar a Asia. Cuestiones simples como una pizza podrá ingresar en el lado de lo accesible, mientras que comer un filet mignon probablemente quede a precio internacional.

Las excursiones, los paseos, los guías y hasta el transporte es infinitamente más accesible en los países del sudeste asiático. Alquilar transportación por el día incluyendo un chofer nos costará lo que dos viajes de Uber en Europa. Los ingresos a los museos, excursiones o incluso vuelos intra asiáticos estarán al alcance de nuestro bolsillo.

Explora sin miedo (pero con cuidados básicos)

Personalmente he viajado solo y acompañado a Asia en reiteradas oportunidades y una cuestión o hilo conductor que encuentro de mis viajes al sudeste asiático es la seguridad. Sin importar si me he alojado en hoteles-habitaciones de $10 la noche o en espacios ultra lujosos, nunca he sentido dentro mío la respuesta innata del cuerpo pidiéndome que escape o luche.

Mi compañera de viaje tampoco se ha sentido extraña o incómoda en Asia, ni siquiera en los lugares menos turísticos. Con esto no quiero decir que hay un piedra libre para todos, sino que mientras uno se mantenga respetuoso de la cultura y las leyes domésticas, encontrarse en una situación difícil o de peligro resulta mucho más remota que incluso en países de nuestro continente.

El sudeste asiático nos permite visitar cuevas, playas exclusivas, naturaleza nunca antes vista, culturas increíblemente variadas, animales en santuarios, lugares de miles de años de historia, paisajes o ecosistemas únicos, reservas exóticas, y megalópolis a punto de explotar demográficamente. Esto sin que nos falte la posibilidad de probar comidas exóticas o la amabilidad y respeto de los locales.

Lo mejor de todo es que nada de esto nos costará un ojo de la cara. Asia, y sobre todo el sudeste asiático tiene actividades similares para todos los presupuestos.

Una vida nocturna para nunca olvidar

Si algo tienen claro en Asia es la vida nocturna, y a los latinoamericanos precisamente nos gusta vacacionar en lugares con buena vida nocturna. Bueno, quizá generalice demasiado, pero si nos vamos de vacaciones con nuestra pareja o nuestros amigos es probable que no queramos encontrar que un restaurante nos cierra a las 10 de la noche, ¿No? Eso es muy común en Estados Unidos y Canadá, por ejemplo.

En el caso de viajar en familia, es probable que este subtítulo nos resulte innecesario.

Asia tiene una vida nocturna que, a nosotros los latinos, nos parecer héctica. Sin embargo esto es lo que encontraremos al viajar al sudeste asiático. Restaurantes y bares abiertos hasta altas horas como encontramos en los países latinoamericanos, música en vivo incluso en restaurantes, bares de todo tipo y color, y fiestas en las playas que en algunos casos se han vuelto históricas. Viajar a Asia nos promete una vida nocturna divertida.

Aún cuando lo que quieran hacer es sentarse a cenar con vista al mar y escuchar canciones divertidas en vivo por una banda, el sudeste asiático cumplirá con creces. Hay opciones de diversión para todos los presupuestos y situaciones, y eso lo dice todo.

La cultura asiática

Seamos sinceros, nuestros países fueron invadidos por los europeos. Nos sentimos cómodos con las ideas europeas, al llegar al viejo continente entendemos exactamente de donde llegaron algunas cuestiones que vivimos a diario, nuestro idioma, ideas políticas y religiosas, formas de actuar, elecciones de vida, preferencias respecto de la comida y la bebida, etc.

Ahora nos vamos a Asia… esperen un cambio total. Esperen lo inesperado, prepárense para encontrar situaciones irrelevantes, como también encontrarse en medio de una ruta completamente paralizada por un entierro étnico milenario al costado de una terraza de arroz.

Contraten un taxi, tan solo para ser interrumpidos por un funeral o una celebración de matrimonio que nos cortará el acceso por la avenida principal. Comiencen a pensar que su próximo destino probablemente tenga su propia capilla y espacio reservado para los espíritus en donde tendremos que detenernos a prestar nuestros honores, o bien que cada interacción que experimentemos esté seguida por una reverencia.

Viajar a Asia y sus terrazas de arroz

La cultura milenaria y única de cada uno de estos países (o estados-culturas) pone a prueba nuestra concepción del mundo de manera social, económica, religiosa y personal. Los miles de años que componen algunas de ellas pondrán al límite nuestra paciencia, idioma y dinero. Sin embargo, nada de esto limitará nuestras opciones de pasar un buen momento y disfrutar económicamente de lugares y culturas hermosas.

La comida en Asia, y sus diferencias

En esta parte estoy ayudado (por no decir coacheado, en spanglish) por algunos colaboradores de Puntos Globales. No soy precisamente el más abierto a los sabores extraños a mi cultura. Al mismo tiempo llevo un record ¿mundial? de jamás intoxicarme con la comida en un país ajeno, y mucho menos al viajar por Asia.

Hay una cuestión que entendí a la perfección una vez que me fué transmitido oralmente por parte de un doctor: «Tu flora intestinal no está acostumbrada a la comida de muchos países que visitarás». ¿Qué me quiso decir el doctor? Qué si comía algún tipo de preparación local en condiciones poco controladas, era más que probable que terminará con problemas estomacales y/o digestivos.

En realidad es algo que es muy frecuente en los viajeros que se animan a probar la comida callejera de algunos países. No hay nada de malo en hacerlo, simplemente hay que tener en cuenta que uno tiene su sistema digestivo y su flora intestinal entrenada para ingredientes, agua, y bacterias que no serán las mismas que ingerimos en un puesto de comidas callejero en la India, por ejemplo. Los locales sí lo estarán, nosotros no.

La comida asiática es diversa, por lo que al viajar a Asia debemos esperar diversidad. Cada país tiene su propia versión del mismo plato, o incluso su propia variación por ingredientes de un plato parecido. Al viajar de país en país nos daremos cuenta que aunque muchos platos suelen ser similares, los sabores y olores tienden a favorecer las cualidades e ingredientes locales que proponen una variación exclusiva e independiente respecto del siguiente destino.

Viajar a Asia significa tener apertura a la comida

Esto pone a Asia entre los continentes más diversos respecto de la variedad culinaria, incluso en países vecinos. Pero el precio es lo que nos proveerá de satisfacción secundaria, esa que viene a nuestra mente una vez que la comida se ha agotado en nuestro plato.

Los platos locales suelen ser extremadamente accesibles, tal como mencionamos anteriormente, lo cual nos pone ante un presupuesto holgado incluso para las familias numerosas. En Europa gastaremos en promedio $15 dólares por persona por comida en un rango promedio bajo. No hablamos de un sándwich en Subway. Pero un ensalada y una pizza en Italia, por ejemplo, nos costará un total aproximado de 12 Euros, por poner un ejemplo. En el caso de irnos a países como Alemania, Holanda, El Reino Unido, los países nórdicos, este promedio se va a la cloaca. Hablamos de el doble.

Al visitar Asia, podremos comer por $2 a $5 dólares el plato de comida doméstica sin problema alguno. Es probable de que si comemos en la casa de huéspedes en donde nos alojamos, nuestro almuerzo tenga un valor irrisorio.

Conclusiones sobre viajar a Asia y dejar a Europa atrás

Asia propone una vida más exótica que la comodidad y refinación europea, pero el costo también se verá reflejado en nuestro bolsillo. Europa como continente es grande a la vez que es pequeño. Tiene muchas diferencia de país en país debido a sus culturas únicas, muchas veces segregadas por regiones. Lo mismo encontraremos en Asia, pero a un costo menor.

Recomiendo visitar Asia a pesar de que algunos países tienen costos más elevados respectos de los vuelos. Comparativamente su dinero alcanzará para mucho más y por mucho más. Irse de vacaciones con mil dólares americanos a Asia nos alcanzará el doble (al menos) de lo que nos permitirá vacacionar en Europa, sin importar el país.

Volar a una cultura con un idioma diferente nos pone a prueba como personas de bien que somos. Pone en alerta nuestros sentidos, propone una experiencia diferente, expone nuestras vulnerabilidades y fortalezas ante la incertidumbre de la cultura, idioma y zona de comfort.

Además, ¿Quieren disfrutar de un momento de lujo? Es probable que por el costo de unas vacaciones de bajo costo en Europa puedan disfrutar de unas vacaciones lujosas en algunos países del sudeste asiático. Alguna vez debemos darnos la posibilidad de que nos eleven. Muchos de ustedes trabajan un año entero para tan solo 7 a 10 días de vacaciones, ¿Por qué siempre ir a pelear con otros miles por ingresar a la misma catedral histórica, monumento, o ruinas al mismo tiempo?

Espero que recuerden esta parte de mi consejo, sean respetuosos de las reglas y costumbres locales. Si hay algo de lo que se arrepentirán a la hora de viajar a Asia, es de estar del lado incorrecto de las leyes. En el caso de estar en duda respecto de la legalidad de algo, existe Google y sino pregunten en su alojamiento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.