¿Para qué sirven las tarjetas de crédito garantizadas?

Las tarjetas de crédito garantizadas son una forma de crédito para aquellos que han tenido problemas crediticios o no tienen historial y sus ingresos no le permiten realmente crear historial crediticio con los buró de créditos de cada país. La falta de crédito lleva muchas veces a las personas a recurrir a actores de poca reputación o ámbitos en donde las tasas e intereses son por demás predatorios.

Con esto no quiero endosar la tasa de interés ni los costos cobrados por los bancos ya que en una gran cantidad de oportunidades me encuentro atónito contemplando tasas de interés del 80% que son anunciadas alegremente. Lo que sucede es que si el banco ofrece un 80% no quiero imaginarme cuál será la tasa de interés cobrada por prestamistas privados o compañías que ofrecen catering financiero hacia personas con bajos recursos o poco/mal historial crediticio.

Ahí es justamente donde entra la tarjeta de crédito garantizada. Los componentes para acceder a crédito es mostrar cierto nivel de responsabilidad financiera a lo largo de la historia, pero si tenemos 20 años y queremos una tarjeta de crédito para pagar nuestras reservas, el automóvil de alquiler o bien tener protección cuando compramos algo es probable que nos quedemos fuera de los requerimientos.

El otro componente importante son los ingresos, y cada banco luego decide imponer cierto nivel de importancia a estos dos y como alquimistas financieros agregan sus propias barreras para decidir en qué categoría cada individuo puede ingresar, de alguna manera eligiendo de manera involuntaria el perfil de cliente que desean.

¿Pero qué son las tarjetas de crédito garantizadas?

Son tarjetas de crédito que reportan nuestros límites y movimientos a los buró de crédito, son extendidas por los bancos pero en la realidad funcionan como una tarjeta de débito. ¿Débito? Sí, funcionan como una tarjeta de débito debido a que no son los bancos quienes exponen o arriesgan su capital para que el tarjetahabiente lo gaste.

Por el contrario, la tarjeta de crédito garantizada simplemente requiere que el cliente haga un depósito en una cuenta especial que quedará congelado. Ese depósito quedará congelado en dicha cuenta y no es posible tocarlo. Dicho monto pasará a ser nuestro límite de la tarjeta de crédito. ¿Comienza a sonar como una tarjeta de débito? Correcto.

Una vez que tenemos el depósito atado a la tarjeta de crédito garantizada, dicho producto comenzará a operar como una tarjeta de débito con un límite revolving, es decir que baja y sube a medida que gastamos y pagamos. Lo que sucede es que el dinero que ponemos en esta cuenta especial como garantía juega contra el crédito que el banco nos extiende, pero aún así pagaremos interés si no pagamos el balance a fín de mes.

Sin ir más lejos, no todas estas tarjetas de crédito garantizadas son gratis. No es poco habitual conseguirlas con costo anual que puede llegar a los USD 50 en algunos casos. Recuerden una regla en el mundo financiero, no es el que pide mas el que más paga, sino el que peor calificación crediticia posee. Es por eso que no es extraño encontrar una tarjeta Visa Platino con la mitad de los beneficios pero que paga el 90% del costo anual que una tarjeta Visa Infinite que incluso provee Priority Pass ilimitado.

La diferencia con la tarjeta de débito es que el banco sí nos está extendiendo crédito, pero contra nuestra garantía. Esto le permite al banco comenzar a reportar el comportamiento crediticio del cliente a los buró de crédito, creando historial positivo y ampliando el camino para que en el mediano plazo el cliente llegue a obtener una tarjeta de crédito regular y finalmente pueda devolver la tarjeta garantizada y recuperar sus fondos.

Incluso algunas tarjetas de crédito garantizadas acumulan puntos en los programas de beneficios.

¿Quiénes se benefician de una tarjeta garantizada Visa o Mastercard?

Principalmente aquellos con poco o nulo historial crediticio que quieran acceder al mercado financiero en algún momento. Esto es un producto disponible en muchos países del continente, por lo que si se mudan a un país nuevo, es posible que deban comenzar por una tarjeta de crédito garantizada.

También se pueden beneficiar de obtener una de estas tarjetas de crédito aquellos que han manejado mal su crédito, alguien se los ha arruinado (familiares inescrupulosos, por ejemplo), o en algún momento han entrado en bancarrota y ahora están poniéndose de pie.

En estos casos el camino es más arduo ya que no se trata de comenzar desde cero, sino que intenta el cliente abrir tantas líneas de crédito positivas en su historial para neutralizar los reportes negativos que pesan en su reporte para paulatinamente mejorar el puntaje y volver a ingresar dentro de los parámetros aceptables del mercado de crédito.

Cuando hablo de mercado de crédito, no solo hablamos de tarjetas. El mercado de crédito es fundamental muchas veces para las compañías, ya sea para comenzar una, expandirse, o paliar una situación temporal.

Por último, las tarjetas de crédito garantizadas pueden ser una solución para aquellos que no quieren tener el riesgo de una tarjeta de crédito regular, prefieren utilizar su dinero como débito pero quieren mantener los beneficios o protecciones de una tarjeta de crédito. Esto no siempre es una realidad ya que no todas las tarjetas de crédito garantizadas ofrecen protección de compra, garantía extendida, seguro de alquiler de automóvil.

Conclusiones

Las tarjetas de crédito garantizadas son un método relativamente seguro para crear un historial crediticio, poseer algunos beneficios de las tarjetas de crédito, minimizar nuestra exposición a la deuda y poner un límite a nuestros consumos con plástico sin arriesgar el acceso directo a nuestras cuentas como sí lo hace la de débito.

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