Otra experiencia low-cost, viajando con TigerAir. 7 kg de equipaje y guarde su respiración

¿Viaja en TigerAir? Por favor guarde su respiración antes de subir al avión, no se cosa que lo vayan a pesar también y le cobren el equipaje. No siempre viajamos en business class, y tenemos que probar las cabinas low cost, por conveniencia y muchas veces a modo de experiencia. Esta vez decidimos viajar con TigerAir dentro de Australia y fue un tanto tragicómico.

TigerAir es una compañía del holding de Virgin Australia, una versión low cost sin beneficios o servicios excepcionales. Obtendremos un asiento para volar de un punto a otro y nada más. ¿Esperamos más? Hagamos la reserva con Qantas o Virgin. TigerAir nos dará sólo lo que paguemos.

Teniendo ya experiencia navegando la vida entre las low-cost, decidimos que nuestro equipaje llevaría peso adicional para Gastón y Steph, ya que viajarían con equipaje de cabina y nada mas. Al generar la reserva nos aseguramos de pagar hasta 30 y 35 kilos con motivos de tener suficiente peso de buffer como para evitar dolores de cabeza o discusiones innecesarias en el aeropuerto.

Lo que nos llamó la atención fué lo aceitado del sistema ofrecido por TigerAir ya que muchas otras aerolíneas podrían aprender algo de la misma.

La experiencia TigerAir en el aeropuerto

Una experiencia compartida respecto de las low cost es el problema del horario de salida y el personal en tierra. Debido a la falta de una alianza o bien de vuelos constantes, viajar en una low cost puede significar que tengamos que esperar horas hasta la llegada del personal en caso de necesitar boarding passes para ingresar al área de salidas.

Lo sorprendente de TigerAir fué que al llegar todo estaba automatizado, dos humanos brevemente colaborando con la gente que no podía seguir las instrucciones de las computadoras. Increíblemente, lo que encontramos nos sorprendió gratamente.

El lado negativo lo encontramos al vernos las caras con las balanzas que obligaban a abordar con tan solo 7 kg de equipaje de mano. Da gracia ver que tan solo la carcaza de la valija ocupa más del 50% del peso máximo obligatorio en la cabina de TigerAir. Al ser previsores, pudimos transferir la mayor cantidad de equipaje posible al de bodega por el que ya habíamos pagado con anticipación.

¿Lounge de TigerAir? No, ni soñando.

Rex Lounge

Pero en la terminal 4 de Melbourne teníamos un lounge provisto por Rex y accesible a través de Priority Pass. Esto ya lo mostró Gastón anteriormente, pero lo que nos quedó de conclusión es que ese lounge tenía dos aspectos positivos y todo el resto dejaba mucho que desear. De positivo encontramos la tranquilidad y la silla de masajes, y de negativo que de servicio encontramos nada.

Volando con TigerAir en un A320

Teníamos prioridad de abordaje, no sabemos cuándo obtuvimos ese beneficio, pero lo teníamos. La prioridad era un corralito en donde nos metían hasta que abrían la puerta del embarque.

Aproximadamente 15 minutos pasados del horario original de embarque abrieron las puertas y luego de caminar por el tarmac pudimos llegar al avión y escalar a través de la puerta delantera. No esperábamos nada diferente que lo que encontramos, un avión establecido como low cost de punta a punta. Nuestros asientos «premium» eran tan solo unos asientos con algunas pulgadas adicionales de espacio de piernas, algo que llegaba quizá a lo mínimo necesario como para sentirse humano, por algunas horas.

Los asientos eran de lo peor que hemos visto y no por la cubierta del asiento gastada por tanto ida y vuelta, sino porque incluso en las low cost más baratas, jamás había alguno de nosotros experimentado un vuelo en un avión en el cual uno sentía que iba apoyado sobre una tabla de plástico.

El asiento era reducido desde el punto de vista de la altura y daba un poco de pena. Viajar más de 2 horas en un avión administrado como este, sería un problema para nuestra salud.

No hubo servicio más allá de la opción de comprar snacks y bebidas a precios ridículos e innecesarios para un vuelo tan corto como lo es entre Melbourne y Sydney. Nada de entretenimiento, por lo que la mayoría sacó sus accesorios para viajar y disfrutó del tiempo como pudo.

TigerAir Australia

Conclusiones

Las low cost son funcionales si podemos jugar con las reglas impuestas y encajan en alguna característica que podamos definir como servil a nuestras necesidades. Volar con TigerAir no fue precisamente un placer.

Como aprendizaje de la experiencia nos quedó que siempre puede haber una aerolínea con peor equipamiento, como lo fue en términos del asiento. En los lados positivos encontramos que la tecnología había estado excelentemente aplicada a la hora del check in.

Pero nuestro veredicto fue concluyente, nunca más volaremos con TigerAir… ¿O sí?

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