Millas apiladas por trillones, el beneficio de las aerolíneas y no de los clientes

En el día de ayer leí un artículo interesante que sacó el Wall Street Journal respecto de un tema del que vengo hablando desde hace un largo tiempo, y con más énfasis desde el comienzo de la pandemia. Me refiero a la increíble acumulación de millas disponibles que están volando por el mundo, la rueda de la fortuna que no gira y las mantiene congeladas, la continua venta de millas de las aerolíneas para sobrevivir y el costo de oportunidad de acumular millas y no puntos flexibles.

¿Me volví en contra de las millas? De ninguna manera, las millas han sido un excelente vehículo para realizar viajes aspiracionales que jamás hubiera pagado o incluso hubiera podido afrontar en dinero constante y sonante. Quiero volver sobre una idea que vengo exponiendo recurrentemente y el autor del WSJ pone de manifiesto en palabras brutalmente simples:

This may seem a good deal for card users being subsidized by the stores. But they are still paying the “opportunity cost” of not opting for cards offering other rewards. Those that give back cash—often 2% of the purchase value—are a good benchmark: Choosing to accrue miles instead implicitly costs around 2 cents a dollar. WSJ 03/27/21

En Español: Esto puede parecer un buen negocio para los usuarios de tarjetas que están subvencionados por las tiendas. Pero todavía están pagando el «costo de oportunidad» de no optar por tarjetas que ofrecen otras recompensas. Aquellos que devuelven efectivo, a menudo el 2% del valor de la compra, son un buen punto de referencia: optar por acumular millas en su lugar cuesta implícitamente alrededor de 2 centavos por dólar.

Jon Sindreu The Wall Street Journal

Dentro del artículo uno puede encontrar paralelismos entre lo que denominé el efecto embudo que se viene en el mundo de los puntos y las millas. La emisión de millas en forma de venta continúa a un paso agigantado en todo el mundo mientras que la quema de las mismas, es decir el canje, está paralizado en un ¿99%? Esto es una olla de presión que amontona millas en las cuentas de cada individuo. Millas que al liberarse el mundo de este desastre todos querrán canjear al mismo tiempo, con dispares resultados.

El estado de los programas de millas y las aerolíneas en 2021

Recordemos que las millas NO son lo que eran, no están basadas en la distancia, ni siquiera se adquieren volando como en otrora. Ya no ganamos 1 milla por cada milla volada, y las tarjetas de aerolíneas no son mas un pequeño reflejo del valor adicional que uno podría obtener gastando. Las millas se ganan gastando dinero y gastando con la tarjeta de crédito.

Los clientes piensan en las ventas de millas como las promociones que las aerolíneas sacan todos los días, 50% de bono, 70% de descuento, 1.500% de mega bono o el número que uno desee. Todas las aerolíneas tienen piel en el juego, todas están en modo salvataje, pero no es precisamente este el método en el cual las aerolíneas hacen su dinero vendiendo millas.

El método por excelencia por el cual las aerolíneas hacen miles de millones de dólares de ganancia vendiendo millas es a través de los bancos. Bonos de bienvenida, bonos de retención, metas por consumo y por cada milla que les venden para que nos den recompensas por gastos. ¿Y las conversiones de puntos a millas? también son millas vendidas.

Estamos listos para más devaluaciones de millas ¿Mas aún?

El problema que se nos viene, a todos, es que estamos en un punto de congelamiento para la demanda de vuelos, pero no para la oferta de millas. Cualquier persona con un poco de instrucción en cómo funciona la economía de mercado al nivel más básico y local entenderá que cuando esta situación se revierta y la la demanda de vuelos tenga un pico tan alto como la de contagios de covid, el precio de la acción de Gamestop o cualquier pico que se les ocurra, nos encontraremos con poca oferta de vuelos en comparación a la demanda, y por ende una devaluación masiva ASEGURADA.

Si quisiera ponerlo en palabras simples, la idea del embudo es que todos vamos a querer utilizar las millas en un puñado de aviones y rutas disponibles, y como las ganas de volar son mayores a la cantidad de vuelos en donde podemos sentarnos (y las fechas), las aerolíneas podrán decidir aumentar los precios de canje para sacarse de encima el enorme peso de la deuda de millas por canjear. Mencioné las fechas por una razón particular, hay un solo verano al año en Italia, hay un solo verano en Brasil, hay solo un invierno en Suiza, y así puedo continuar.

Veamos otro pequeño extracto del artículo del Wall Street Journal

“You have travel returning, pent-up demand and an oversupply of miles,” said Jay Sorensen, president of airline consulting firm IdeaWorksCompany. “We are set for a devaluation.”

En español: «El turismo regresará, la demanda está reprimida y hay un exceso de oferta de millas», dijo Jay Sorensen, presidente de la firma consultora de aerolíneas Idea Works Company. «Estamos preparados para una devaluación»

Jon Sindreu The Wall Street Journal

El efecto embudo, todos queriendo canjear millas al mismo tiempo

Las temporadas altas seguirán siendo altas y las temporadas bajas también y por ende, este embudo continúa haciéndose más angosto y dificultoso de superar. Los que tienen millas por millones podrán afrontar pagar un precio mas alto a cambio de utilizar sus millas y finalmente volar a donde tanto deseaban, aquellos que tenían una cantidad decente, quizá se encuentren sin disponibilidad de asientos o sin la cantidad de millas requeridas 2 años después de la pandemia.

el efecto embudo en 2021 y 2022 sobre el canje de millas aéreas y la devaluación de millas

Si hiciéramos una lista de devaluaciones previo al covid, podríamos ver que las devaluaciones de la mayorías de las aerolíneas arrojan más de un 50% en un período de dos años (2017-2019), en parte gracias a la introducción de precios dinámicos, pero también relacionado al flujo pujante de las millas emitidas por los gastos con tarjetas y el alejamiento de las aerolíneas de los precios de tabla fija.

Sumado a la devaluación per se, están las tarifas estacionales que comenzaron a sobresalir durante el mismo período en el cual las millas perdieron uno de sus características más importantes, la de utilizarlas incluso en momentos de alta demanda; fin de año, temporada alta de vacaciones, etc.

En 2019 comenzaron a surgir los precios especiales en una gran cantidad de aerolíneas, tarifas por debajo del precio regular del costo típico en rutas y fechas en las cuales la aerolínea necesitaba llenar asientos de alguna manera y generar un halo de valor respecto de su programa. Lo que no mostraban era que en el otro lado del espectro y en el mismo vuelo alguien había pagado 200.000 millas por un asiento en economy.

¿Cuándo comenzaron los cambios en los programas de millas?

En otro tiempo las millas tenían un valor estable y hasta eran un buen método de ganarle a la inflación típica de cualquier economía. Las tablas de canje se mantenían estables, uno tenía un objetivo a dónde llegar y podía diseñar una estrategia sobre cómo alcanzarlo y uno incluso acumulaba millas volando, como debería ser.

No puedo especificar cuándo exactamente, pero podría especular que alrededor de 2013 es cuando esto dejó de ser una cuasi verdad para convertirse en una falacia total para la mayoría de las aerolíneas y la mayoría de los mercados. Las tablas lentamente desaparecieron, la previsibilidad se volvió un juego de la papa caliente y cualquier individuo con suficiente experiencia en programas de recompensa podría decirle que la única manera de jugar con las millas es adquirir y quemar.

Eso es más importante hoy que nunca ya que si las compran están en un juego de las sillas hasta que se apague la música. Ya pagaron por ellas un valor que NO será el mismo cuando lo canjeen. Por eso es que no recomiendo comprar. Sin embargo, si compran y emiten en una ventana de tiempo corta, es posible aprovechar mejores precios que los de mercado. Sucede que no todos tienen la suficiente experiencia como para verlo, y muchos continúan dejándose llevar por las reglas de juego que existieron en el pasado.

Comprar millas vs acumular con vuelos y gastos

Quienes la acumulan por bonos o consumos no tienen la misma presión, no pagaron por las millas con su dinero de manera directa sino indirecta, o por costo de oportunidad. En vez de ir por puntos flexibles que pueden tener múltiples usos incluyendo cash back, o bien una tarjeta de cash back al 1% o 2%, eligieron millas, algo que el WSJ también trae a colación.

Lo llamativo del artículo es que la idea comienza a tomar forma de manera pública, ya no solo en Puntos Globales y quizá algún otro blog o página, sino en lugares mundialmente visibles por lo que más allá de sentir que valida esta idea que lleva decenas de meses en mi cabeza y en mis artículos, puede que realmente haya algo de certeza.

La solución a la devaluación de millas aéreas

La idea de que las millas se devalúan no es nueva y trasgresora, es una realidad. Sin embargo el análisis de cómo podría impactar el mundo de las millas contra la realidad post-covid y el concepto del embudo por el que todos queremos pasar es sobre lo que intento alertar, pero proponiendo una solución que tiene dos patas: dejar de comprar millas activamente y emitir sus vuelos para la primera fecha que encuentren disponible y se ajuste a sus necesidades.

Hay que aprovechar la flexibilidad de cancelación que están ofreciendo las aerolíneas, de a poco van recogiendo la alfombra y cuando la saquen de por debajo de nuestros pies, ya no habrá vuelta atrás. Piensen en la idea de cocinar al sapo, si lo meten en agua hirviendo se quema y salta, pero si van subiendo la temperatura lentamente, cuando se de cuenta estará listo.

Acumular millas es un juego de un poste que se mueve constantemente pero que se topó con una nueva realidad, una que requiere estar aprendiendo todo el tiempo y también estar enchufado a las noticias de las aerolíneas. El piloto automático de las millas quedó atrás en los 2000´s.

Personalmente creo que el límite de las devaluaciones está dado por el poder que tienen los bancos sobre los programas de las aerolíneas que no querrán verse pegados a un problema de falta de satisfacción y pérdida de clientes, y en esto terminan siendo un inusitado aliado de los clientes. Los inversores también pueden ser un extraño aliado ya que si bien en teoría mayor devaluación significa mejores ingresos, un éxodo masivo de valor del programa reduce el atractivo del programa como vehículo de inversión.

Conclusiones sobre la devaluación de millas que se viene

Viendo las condiciones actuales, es posible que lo que suceda con las millas en 2021 termine materializándose bajo las narices de todos y sin que la mayoría de los milleros lo asimilen. Solo lo encontrarán al momento en que el mundo vuelva a ser lo que fue. Cuando los vuelos y destinos abran, y las millas estén listas para emitir por un vuelo que ya no los aceptará bajo las condiciones que planearon, pagaron o establecieron en 2019 o 2020.

Si adicionalmente agregamos a la mezcla las aerolíneas que están en bancarrota y aún no han salido como Aeroméxico, Avianca o LATAM, controladas en gran medida por Delta y United, dos aerolíneas que son devaluadores seriales, la receta que tenemos es una posible y brutal situación de cara a 2022.

Dos años es una eternidad en el mundo de las millas, los megabonos en compras, transferencias, y bonos de bienvenida no se detienen, ¿Creen que esto puede continuar sin límite?

6 Respuestas

  1. Angie A dice:

    Hola Gastón, las alianzas fortalencen más a las aerolíneas, ahora que está Alaska en OW las posiblidades para canje, acumulación y beneficios de elite son más amplias. Para los empleados y colaboradores quizá será más difícil de embarcar en cabina premium porque habrá más upgrades de pasajeros que pugnen con millas de otro programa, ahora se agrega Alaska. He trabajado en una aerolínea Sudamericana que en sus buenos tiempos tenían buenos beneficios, pero jamás la posiblilidad de subir a business. Ahora estoy en una compañía americana que tiene excelentes beneficios, por ejemplo la opción de viajar en primera o business siempre standby. No importa el cargo ni la antiguedad, cuando se trata de stand by por placer todos tenemos la misma posibilidad de acceder a primera o business si quedaron espacios. Eso se hace extensivo a la familia nuclear y sólo se paga las tasas.
    Mi otro análisis va de acuerdo a los países que tienen más o menos impuestos. Eso también ayuda a informarse cuando hay canjes de millas. Si se que desde Londres o Paris o Hong Kong aplican impuestos al lujo viajando en business. Prefiero buscar volar desde Madrid, Barcelona o Milán cuyos impuestos son más bajos.
    Al hacer un vuelo largo en business, ya sabes que vale la pena cada milla que gastas por esa experiencia y comfort. Es lo que me ha permitido con mi experiencia recomendar algún vuelo, tipo de avión, entre otros porque no es lo mismo leer una descripción que vivirla. Gracias al trabajo he viajado muchas veces en business a Europa y Asia, que sería imposible costearmelo si tuviera que pagar el boleto full fare. Igual ser stand by significa que tienes que tener un plan A, B…Z . Y si no embarcas en el vuelo,buscar otras ocpiones con otras aerolíneas (como tomar un colectivo que te pueda acercar a tu destino). Mi predicción para el proximo año en los vuelos internaciones cuando implementen un pasaporte sanitario será que los vuelos irán en su capacidad total y para los standby serán muy complicado embarcar así sea temporada baja pues la disponibilidad de frecuencias, destinos y aviones no es la misma que antes de la pandemia. El recambio de aviones en nuestro caso iba a ser para fines de 2022 y principios de 2023, pero el covid hizo que se adelantaran el retiro de muchos aviones que no serán reemplazados hasta esas fechas que se recibirán los nuevos equipos. Por eso mi estrategia será usar de una vez unas millas que tengo de latam de hace años y ante la incertidumbre, pues a diferencia de USA que se está reactivando los vuelos conforme avanza la vacunación, por estos lares los países cierran. Y la pregunta sera si Latam y/o Avianca tendrán espalda para este nuevo año de pérdidas. Yo quemaré millas de latam para volar en otra aerolínea y mantengo Aadvantage por ser redituable con la tarjeta de crédito. Saludos

    • Gastón dice:

      Este año más que nunca será el año de las alianzas como dices. Sin ellas las aerolíneas estarán acotadas en múltiples frente, la reducción de pájaros metálicos es el más severo. Yo tengo claro que el COVID fue un excelente momento para que muchas aerolíneas retiraran material antiguo e hicieran una actualización de las cabinas, pero como dices, el 2022 nos encontrará a todos apretaditos dentro del avión y con pocas opciones. El standby lo veo lejos de verdad aún cuando trabajes para una aerolínea ya que todos estarán con hambre de dinero fresco.

      Exactamente de la manera que lo explicas es cómo nosotros aprovechamos la mayoría de los vuelos. Incluso tengo algunos reportes sobre vuelos en donde simplemente me posicioné en la ciudad requerida o decidí viajar cómodo hasta la ciudad más cercana posible y en el vuelo más largo para luego quizá tomar un low cost por algunas horas adicionales. Las tasas es otro frente que está en incógnita, ¿Subirán algunas aerolíneas las tasas y cargos? BA como sabes bien es casi imposible, lo cual nos deja con la opción de Iberia a través de Avios.

      Tengo amigos/as en varias aerolíneas del continente y la predicción en común muestra una idea similar a la tuya, se les acaba el stand by preferencial que tuvieron por décadas ya que van a necesitar cada milímetro de los vuelos para evitar desaparecer. LATAM y Avianca están delicada, Angie. Sin ir muy lejos, Avianca perdió otros $1.000 adicionales en 2020, no toco LifeMiles en 2021 ni de cerca y LATAM… y… me parece que se vienen cambios grandes.

      No se si habrás tenido la oportunidad de volar con Alaska, pero es un placer ser cliente de AS.

      A ver si nos cuentas cuando quemes las millas qué es lo que has conseguido.
      Abrazo grande!

  2. Angie A dice:

    Hola Gastón, estoy totalmente de acuerdo con tu análisis, no es necesario ser adivino para predecir que esto sucederá. Teniendo en cuenta que en el 2022 no habrá la misma cantidad de vuelos y aerolíneas que habían pre pandemia, la devaluación será inevitable. Lo que ya se ve a diferencia de las clásicas tablas con la cantidad de millas requeridas para algún destino son los valores dinámicos que se calcula en comparación de el precio de ese pasaje en sí. Todo se basa en oferta y demanda. Las aerolíneas tienen el derecho de cambiar sus programas a piacere, los especifican en sus términos y condiciones, porque si la aerolínea quiebra y desaparece, las millas de cada socio se vuelven nada. Te lo dice alguien que ha trabajado en un programa de millas y todos los días escuchaba lamentos de pasajeros que antes con la cantidad de millas que tienen podían sacar 2 pasajes y ahora sólo uno, que compró millas esperando canjearlas el prox año y ya cambiaron los valores entre otros tanto comentarios. Como por otro lado alguien canjea un one way en business por 300K millas de USA a Europa y no se queja.
    Es cuestión de estrategia usar y maximizar el valor que le demos a las millas. He asesorado a muchos pasajeros en qué circunstancias les sirve usar las millas de acuerdo a su necesidad, antes que se frustren y pateen el tablero porque las reglas de juego cambiaron. Saludos

    • Gastón dice:

      Hola Angie, la idea de adquirir y quemar no es nueva pero he visto como lectores y no lectores han inflamado su portafolio de millas por tres o cuatro durante la pandemia por dos razones, los canjes truncados y las compras y me pareció oportuno desde un primer momento, en 2020 advertir sobre lo que iría a suceder. Como bien dices alguien estará contento con canjear 300k por one way business, pero esos 300k quizá es lo que vale en economy el vuelo que antes se daba por 50.000.

      El riesgo más grande desde mi punto de vista lo llevan los que compraron las millas. El valor dinámico derrumbó la idea de recompensa para llevarlo a un nivel de juego superior. Me gustaría saber un poco más respecto de tu experiencia corporativa en el mismo, si no quieres hacerlo público, al menos por correo.

      Acumular y quemar, no queda otra. Los puntos flexibles tienen otro juego, pero las millas no permiten la demora y la paciencia.

      • Angie A dice:

        Hola Gastón,
        Cada empresa diseña su programa de recompensas. En el caso de las aerolíneas, los programas de viajero frecuente se convirtieron en una unidad de negocios que genera una fuente de ingresos futuros con los contratos de bancos y empresas. Tu mismo mencionaste en tu artículo sobre American Airlines y su financiamiento de 10 billones de dólares gracias a su programa AAdvantage, que le sirvió para prepagar su deuda con el tesoro público por el rescate recibido en medio de la pandemia.
        Si tomamos el caso de AAdvantage, hay dos escenarios: mercado doméstico y mercado internacional. En ambos casos la disponibilidad de espacios con millas asignada para determinada fecha o destino se basa en la cantidad de reservas esperada, basado en las estadísticas de años anteriores. Hay vuelos y fechas que tienen mucha demanda y por efecto, no se va a encontrar espacios con el mínimo de millas. Así busques con 10 meses de anticipación, lo probabilidad es que empiece con una cantidad alta que subirá de acuerdo a la demanda. En el mercado internacional, si piensas en todos los pasajes internacionales que sacaron desde 2019 para viajar el 2020 y tuvieron que cancelar sus planes, se les reembolsó a todos los pasajeros que lo solicitaron las millas y los impuestos.
        En Argentina, los socios AAdvantage que venían acumulando millas con el banco, dejaron de acumular desde el año pasado por el fin del acuerdo entre AAdvantage y el Santander. Por ende, genera presión en canjear esas millas que en muchos casos vencerán los primeros meses del 2022, si tenemos en cuenta que en AAdvantage las millas expiran después de 18 meses si no le dan movimiento. En un país donde la inflación cada vez es más alta, el comprar millas para darle movimiento a la cuenta, genera insatisfacción.
        En conclusión, tu estrategia de canjear y quemar millas para no perder en una eventual devaluación es la mejor opción, en caso haya planes de viaje.
        En mi caso, nunca compré millas, y las millas que tengo son por consumos y bonos de las tarjetas de crédito, por lo que no me siento afectada porque no compré millas como reserva de valor. Siempre he usado mis beneficios de viajar stand by gracias a mi trabajo, pero mi estrategia para el proximo año será el canje de millas y viajar confirmada, preveendo que los vuelos estarán llenos, pues como dices, TODOS TENEMOS GANAS DE VIAJAR. Saludos y siempre los leo.

      • Gastón dice:

        Angie, un placer leer tu explicación con lujo de detalles y con experiencia a cuestas. AAdvantage en mi opinión continúa siendo el mejor programa estadounidense, peleando con Alaska. De acuerdo a AA, han recuperado el 90% de las reservas, aún no se cómo, pero si ellos lo dicen… Lo cierto es que han agregado el nivel 3 y 4 de canjes que llevan una tarifa económica al precio de business regular, he visto canjes de Delta por sobre los 200.000 puntos, y cada vez es más escaso el rango de 50-60k.

        Respecto de la disponibilidad en rutas especiales, aunque muchos aburguesados de las millas se quejan, AAdvantage quizá no tiene demasiada disponibilidad en vuelos directos de alta demanda, pero el mismo vuelo incluso en cabina premium se puede encontrar relativamente fácil sin hacemos una ruta un poco más complicada o con más paradas. Sinceramente yo disfruto desde el momento que salgo del aeropuerto, los salones vip y la cabina por lo que si encuentro un vuelo con alguna escala de más pero en cabina premium, adelante con tal de no viajar en economy 12, 14 o 20 horas. Lo que veo como potencialmente peligroso para MI estrategia y por ende para el resto es que al haber una drástica reducción de flotas y países abiertos, incluso estos vuelos quedan en la cuerda floja de la disponibilidad ya que aún tendremos demasiada gente buscando llegar a destino de alguna manera y al mismo tiempo.

        Los vuelos domésticos no los considero tanto un problema ya que usualmente uno posee más alternativas que incluyen manejar, tren, etc. Son los vuelos regionales que conectan con los internacionales de largo alcance los que me preocupan para el canje de millas en el próximo año.

        Como dices, en Argentina el que se quedó con AAdvantage puede que haya perdido, con la excepción de los Webspecials que cada tanto salen. Habrá que quemar apenas vean la oportunidad. Cuando hablas de la insatisfacción, es justamente el catalizador que veo para que la gente adopte mas programas de puntos flexibles debido a que uno no debe esperar a juntar 40.000 o 100.000 unidades para poder utilizar aunque sea parcialmente y la vara de la satisfacción queda más baja.

        Si trabajas para una de las aerolíneas que son corporativamente fuertes para con sus pares no deberías tener problemas viajando stand by, pero con la necesidad de efectivo ¿Cambiarán las aerolíneas la prioridad para con sus propios empleados?

        Nuevamente un placer leerte y gracias por pasar por aquí una y otra vez.

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