No aprendimos nada, a media noche aproximadamente se conoció que más de 100 millones de clientes del banco Capital One han sido afectados por el hackeo de información vital como números de seguro social, fechas de nacimiento y otros datos importantes referidos a la privacidad de las personas.

¿Por qué digo que no aprendimos nada? Hace tan solo unos días el gigante Equifax que perdió una gran cantidad de datos vitales y super sensibles de aproximadamente 145.5 millones de personas anunció un acuerdo con las oficinas gubernamentales americanas para cubrir costos referidos a la protección de las personas afectadas por el hackeo irritante y descomunal.

Mientras algunos se fijan en obtener, con suerte, $125 de recompensa por haber suministrado prácticamente toda la información privada necesaria para un robo de identificación masiva, Capital One anuncia el hackeo que afecta a 100 millones de clientes y ¡Exclientes! Es decir, se conoce alguna información preliminar que indica que los datos sustraídos datan de al menos el 2005..

Puntos Globales es leído en todo el continente mensualmente por decenas de miles de personas y si no vives en Estados Unidos, lee mis palabras con atención; aún cuando esto no te afecte hoy personalmente hoy, es posible que aprendas HOY a cuidar tu información para el futuro. Para cuándo obtener una tarjeta de crédito, hipoteca o abrir un negocio no requiera del sello de nadie ni de la presentación física de una persona. Mas aún, para cuando con tan solo 3 o 4 pedazos de tu información alguien tenga la posibilidad de meterte en la ruina total y robar tu identidad.

Quizá este nivel de sofisticación no haya llegado a todos los países de latinoamérica, lo cual es una bendición encubierta para que comiences el día de hoy a cuidar tu información y te detengas a pensar a quiénes le ofrecen tus cuestiones personalísimas.

El problema de los hackeos recurrentes

El hackeo a Capital One es el último en una larga serie de hackeos que han expuesto información ultra sensible de clientes, ex clientes y personas de interés de las compañías. El problema radica en que las penalizaciones siguen pareciéndose a un nalgada más que a un castigo seguido de una reforma con un incentivo y/o penalización en caso de no actuar adecuadamente.

Imagínense que los lectores de Puntos Globales recibieran el requerimiento de que para leer información tendrían que dejar todos su datos sensibles bajo WordPress. Sería una locura. Probablemente un equipo motivado de hackers ingresaría a los servidores en menos de un día de alguna u otra manera. Por suerte, no pedimos dicha información y el incentivo de hackeo respecto de la obtención de algo valioso es mínimo.

Ahora, ¿qué pasa cuando el incentivo es la información vital de millones de personas con las cuales podemos al menos obtener algunos millones de dólares de ganancias robandoles las identidades?

Otro de los problemas es que esto se volvió prácticamente parte de la vida, una certeza de algo que sucederá y eso es lo que está mal. Hoy le tocará a Estados Unidos, Canadá y otros países, pero con el avance de la tecnología esto se volverá moneda corriente en todos lados, lo crean o no.

La idea de que las compañías succionan información nuestra como aspiradoras simplemente porque pueden y luego la almacenan de manera insegura o vulnerable no está bien, de hecho, es una irresponsabilidad absoluta. Por eso mismo, aquellos que aún no viven en un país completamente digital respecto al valor de la identidad, o no lo saben, les recomiendo que comiencen a tomar medidas para preservar el acceso a su información lo más que puedan.

Piensen lo siguiente, si estas compañías que tienen presupuestos de decenas de miles de millones de dólares cada cuatrimestre es vulnerable, ¿Qué pueden esperar de la compañía local que les provee de servicios o bienes?

Cómo cuidar tu información personalísima

Algunos pasos importantes como para que comiences a cuidar tu información privada y sensible como la fecha de nacimiento, tu número de identificación personal, dirección actual, entre otra información.

  • Crea cuentas de correo separadas para cada tipo de uso (una o dos exclusivamente para los manejos financieros como cuentas bancarias, tarjetas, cuentas de inversión o retiro, etc; otra personal, una para registrarse en sitios de compras, y así)
  • Diversifica tus contraseñas. Cada cuenta debería tener contraseñas diferentes.
  • No expongas datos personales reales en sitios web en los que no sea necesario por ley proveerlos. (Sí, entiendo que el hackeo de Equifax o Capital One son ejemplos contrarios, pero esperemos que en algunos años esto mejore. ¿Es necesario ofrecer tu fecha de nacimiento real a comprasconestilo.com?)
  • Nunca ofrezcas tu información sensible ante un llamado entrante. Podría decir con seguridad que en el 99.99% de las ocasiones un banco, agencia federal de impuestos o compañía que maneje información sensible te llamará y solicitará que confirmes tu información por teléfono desde una llamada entrante. Busca el teléfono oficial del mismo y llama tú.
  • A pesar de la obviedad de lo que voy a decir, esto sigue sucediendo. Por favor, no publiquen los datos de sus tarjetas de crédito y bancos en las redes sociales. Si quieren mostrar su tarjeta, utilicen al menos del Paint para borrar la información.
  • Si recibes un correo solicitando que realices una acción, ya sea hacer click, ingresar al sitio o confirmar tu información; ingresa por los canales regulares, es decir, abre tu navegador e ingresa al sitio normalmente y evita seguir los enlaces que se presentan en el correo electrónico.

Signos de que hemos sido alcanzados por el robo de identidad

No importa donde vivamos, el robo de identidad es hoy una certeza de la vida como la de pagar impuestos o la muerte. Mirar para el otro lado y decirnos que nuestra información no tiene valor es simplemente negar las consecuencias de lo que puede sucedernos.

Algunos signos de que ya hemos sido alcanzados por el robo de identidad en algún grado:

  • Descubrimos gastos no reconocidos en nuestras tarjetas de crédito o cuentas bancarias
  • Recibimos llamados de agentes crediticios reclamando deudas que no reconocemos
  • Nos declinan el requerimiento de un préstamo
  • Dejamos de recibir nuestro correo en el domicilio
  • Recibimos correo con deudas o cuentas que nunca vimos en nuestra vida
  • Por casualidad nos llega correo sobre solicitudes de crédito repentinas

En estos casos hay que estar alerta y ser proactivos para no dejar que la bola de nieve se haga más grande. Llamar a las tarjetas de crédito y reportar los cargos no reconocidos, movilizarnos a la oficina de correos más cercana para ver qué está pasando o contactarse con los agentes crediticios no reconocidos para entender de qué se trata sin proveer nuestra información sensible son pasos tempranos que debemos realizar.

Los casos extremos llegan a tener documentos de identidad adulterados con los cuales podemos llegar a tener problemas legales y penales severos.

Conclusiones sobre el hackeo de Capital One y nuestra identidad

Proteger nuestra identidad y los datos que filtramos conscientemente en internet debería ser un foco de atención. Al mismo tiempo, tener en cuenta las aplicaciones que bajamos y poseemos en nuestro teléfono y qué información recopila es un paso para asegurarnos de que nuestro teléfono no es un arma de espías para personajes con pocos escrúpulos.

Al final de cuentas, el hackeo de Capital One y los más de 100 millones de personas alcanzadas por el mismo sufrirán las consecuencias de alguna u otra manera el día de mañana, o bien en 10 años. El robo de identidad muchas veces tarda años en manifestarse, y esa es la herejía del problema. Cuiden su información, fotos y huella digital.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: