Las millas pasarán a ser un vehículo de inversión en Wall Street

No verán un ticker AAdv o SkyM en Wall Street, pero las millas ya llevan largo rato encontrando su camino hacia las manos de inversores y es muy probable que esto no termine bien para nadie. ¿Qué puede salir mal cuando estos programas de lealtad que continúan devaluando e imprimiendo tienen detrás aerolíneas irresponsables? Todo. ¿Qué puede salir mal cuando estos programas se parten en pedacitos y se venden al mejor postor y a través de vehículos complicados y sintéticos? Todo. Ya se vió en 2008 con las hipotecas en Estados Unidos.

Los tres pioneros son American, Delta y United. Colectivamente están hipotecando sus programas de lealtad por casi $20.000.000.000 partiéndolos en pedacitos a través de una de las ramas de productos de inversión del JP Morgan Chase y otros afiliados para hacerlos vehículos de inversión complicados y oscuros.

Es decir, uno puede apostar con o contra el valor de los paquetes que incluyen los programas de recompensas de las aerolíneas y la lista continúa con los interesados que jueguen a la ruleta rusa. Estamos hablando de vehículos realmente complicados y que pocos de nosotros podemos comprender en su totalidad, bastante alejados de vehículos tradicionales de inversión como acciones o bonos con estipulaciones más simples.

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¿Qué podría salir mal en Wall Street con las aerolíneas?

¿Qué podría salir mal de todo este enjambre entre las aerolíneas que ruegan por dinero a su gobierno, la venta de las millas que muchos continúan comprando e inversores de todo tipo jugando al casino con productos que ni ellos entienden? Sinceramente no me da el pedigree para siquiera comprender cómo podrían hacer esto funcionar, pero no tengo dudas de que generarán una burbuja de la misma. Claro que no será ni remotamente cercana al valor del Real Estate en Estados Unidos que lleva aproximadamente 40 trillones de dólares.

Si tendría que ponerlo en palabras simples, lo que están intentando hacer es volverlo commodities como si uno comprara o vendiera granos, metales preciosos, etc. Podríamos verlo también como una inversión contra un activo como si fuera un negocio, o incluso una hipoteca que lleva una atadura contra un bien durable. No dudo que alguien tomará deuda para apostar en el valor del mismo y como este subirá habrá otro que tendrá el síndrome de perderse lo último y tomará deuda para apostar por aún más valor hasta que explote.

El problema que veo, dentro de mi limitada comprensión, es que generar dinero de esta manera es mucho más barato que vender el programa a un tercero y perder el control, o bien que tomar un préstamo para una compañía que está en la lona. Otra cuestión que creo entender de manera básica es que el riesgo que tomarán los inversores será la de aerolíneas que solo continúan existiendo porque el gobierno les ha provisto de préstamos, y aunque tenían ganancias significativas en los últimos años, es una industria con alto nivel de capital que no la hace precisamente líquida. Es decir, tiene muchos bienes que mantener todo el tiempo a diferencia de una empresa en donde el mayor capital es el humano y puede contratar y despedir para simplemente acomodar su salud financiera.

¿Cómo nos afecta la comercialización de CDO o Bonos de los programas de lealtad en Wall Street?

¿Pero cómo es que todo esto nos puede afectar? No es que quiera aburrirlos pero debía poner las cuestiones en contexto, mas o menos. Lo cierto es que Delta es el claro ejemplo de cómo la aerolínea viene preparando la idea de una moneda de cambio alternativa sin control más allá de ellos mismos y el impacto que poco a poco fue teniendo en las compañías en donde ha invertido dinero.

Las millas utilizadas como moneda de cambio en donde la aerolínea controla a placer el valor de la misma, algo que no es nuevo pero que se ha acelerado. La diferencia de Delta es de haber ido más allá, al punto de rebajar el valor de sus millas a casi 1 centavo o incluso menos. Es común ver que las millas que en este país se le denomina SkyPesos despectivamente tiende a ofrecer resultados extremadamente altos a cambio de vuelos que en el mercado no tiene nada de especial. Aún se pueden encontrar buenos canjes internacionales en tarifas premium, pero con cierta irregularidad.

A ciencia cierta, prácticamente todas las aerolíneas han eliminado sus tablas de canje y se han pasado a canjes dinámicos. Y en caso de que esta jugada de utilizar los programas de millas como activos para vender instrumentos financieros negociables les sale bien, no es extraño pensar que el resto de las aerolíneas le seguirán tarde o temprano.

Pero esto no es demasiado extraño tampoco, realizando cotizaciones en LATAM, Aeroméxico y Avianca para 2021 me encontré con canjes altos respecto del valor de mercado ofrecido al público. Una gran cantidad de vuelos o rutas estaban siendo ofrecidas por un valor cercano al centavo por milla o incluso menos. ¿Pero toda esta venta de millas dónde nos lleva? Simplemente a financiar la aerolínea y si no somos cuidadosos, a perder dinero al canjear. Imaginen, compran por 1.6 o 1.7 centavos y redimen por 1 o 1.1 centavos.

La desinformación de sus clientes y el precio a pagar

Las aerolíneas tienen claro que muchos usuarios activos no están informados sobre los cambios en sus programas, y que no se la pasan estimando y valorando canjes. Por lo que devaluaciones y cambios mínimos como la adición de sub categorías con menos beneficios terminan impactando en el cliente sin que uno se de cuenta.

Esta monetización de los programas orientados al inversor pueden tener ganadores aunque tengo la sensación, lamento traerlo a su atención, de que no seremos nosotros. Realmente soy positivo con los programas de lealtad porque por tantos años me han dado oportunidades de vivir y viajar más allá de mis posibilidades si hubiese tenido que pagarlo, pero cuando uno trae inversores externos, las demandas se hacen notar en el precio del vehículo financiero y probablemente queden preso del mismo.

Todas las aerolíneas tienen ya un cierto nivel de predictibilidad con los bancos y sus tarjetas de crédito. Dicha situación ayuda a poder dar paso a este nuevo movimiento de financiación, pero también tendrán que prestar atención al otro lado de la campana, la demanda (nosotros). El cliente vota en las compañías con su dinero, es la forma en que el capitalismo del color que sea termina siendo lo que es. Ya sea comprando millas o volando en tickets pagos, estará en nosotros decidir qué nos conviene.

Este tire y afloje sobre el valor de sus programas puede dar paso a un problema de escasez artificial en donde las aerolíneas no ofrezcan suficientes vuelos en sus aliados. ¿Por qué no lo harían si queman las millas? Simplemente porque deben pagarle a un aliado que en realidad es un competidor en un momento en donde ellos necesitan más capital. Cada canje en otra aerolínea significa dinero que sale, no dinero que entra. Es decir, no ocupamos un asiento en nuestra aerolínea que de todas maneras volará, sino que tendrá que pagar por ese asiento en su compañera de alianza.

¿Han desaparecido algunos canjes online y ahora debemos llamar por teléfono? Pensemos la razón. Cada pequeño paso adicional significa para ellos una oportunidad para un canje inferior o en su propio metal.

Si tenemos que hablar de programas de Latinoamérica, el único que está casi 100% basado en socios es Smiles. El resto depende de que sus clientes malgasten sus millas en vuelos que de todas maneras volarán y en asientos que seguramente volarían vacíos. LATAM jamás tuvo demasiada disponibilidad en sus aliados, sobre todo en las categorías premium. Aerolíneas Argentinas es otro caso en donde sus aliados pueden ayudar con inventario en economy, pero no mucho en business.

Avianca ha sido un poco la excepción con algunos canjes excepcionales que superaban a United incluyendo las tasas, pero LifeMiles es suficientemente oscuro como para no acumular más allá de lo necesario. Club Premier ha tenido mejores días, la incursión de Delta en un porcentaje importantísimo de la empresa está poco a poco llevando al programa -manejado por terceros- hacia una suerte de Deltazición (acabo de inventar una palabra) aunque aún tiene algunos focos lucrativos que aprovechar.

Copa Airlines está suficientemente atado a sus aliados como para proponer algo diferente. Es una aerolínea puramente continental y dependemos de sus socios y el espacio disponible. Azul aunque no lo crean puede que sea pionera en esto de utilizar su programa como método de financiación a través de vehículos financieros, pero aún nada está confirmado.

El control de las aerolíneas sobre sus millas y programas.

Al final del día, estos programas terminan emitiendo más millas de lo que podrían ofrecer en términos de capacidad si todos redimieran al mismo tiempo. Saben que cuentan con el tiempo a su favor, con los clientes que nunca llegarán a tener una cantidad suficiente para canjear porque les correrán el arco o quienes pagarán por comprar adicionales para canjearlas por debajo del valor de adquisición.

No es difícil comprender que las millas son un derecho futuro sobre un asiento o capacidad, pero que puede ser manipulado por la aerolínea. La realidad indica que a diferencia de los bancos y las corridas bancarias, todas las trabas y el poder que tienen las aerolíneas admite un control importante sobre esta situación que los bancos temen y han temido históricamente. No solo eso, podríamos sumar la cantidad de personas que deja expirar las millas o las utiliza para comprar una tostadora a precio inflado.

Este spread entre adquirir las millas y el momento de canjearlas genera una zona de comfort para los programas, pero 2021 puede probar ser un momento de stress. Si bien los programas y las aerolíneas tienen la capacidad de sugerir y forzar as los clientes a canjear sus millas en el momento que les conviene y en vuelos en donde el canje será poco lucrativo o necesario para ellos, 2021 puede terminar siendo un cuello de botella del cual hablamos.

Si utilizan la compra y quema de millas, probablemente todo salga bien y aprovechen grandes beneficios en medio del caos. Lo que comienza a resultar incómodo es si están sentados en una gran cantidad de millas o han venido comprando para lo que viene.

Es Imposible saber dónde terminará esto o si todo será igual, pero este avance sobre los programas de lealtad comienzan a levantar mis alertas. Repito: comprar y quemar puede ser beneficioso, pero acumular a largo plazo a esta altura es una estrategia que tiende a la pérdida.

Todo este caos en medio de nuestro caos personal del COVID no hace más que poner la guardia alta ya que probablemente nunca entendamos exactamente qué monstruo crearon y cómo puede ser que tenga un valor real. A cuidar el bolsillo y pensar estratégicamente.

4 Responses

  1. Armando dice:

    Al final, el mercado es muy eficiente y siempre encuentra su punto de equilibrio… si los viajeros ya no ven valor en acumular millas… muchos migrarán de una tc millas a una de cashback… muchos ya lo están haciendo con esta pandemia… de esta forma no acumulan en millas que al final… valdrán poco a la hora del canje para volar…..
    buen articulo, master jedi Gastón! Tendrás post ya programado sobre el tema de Avianca? en estos dias su futuro se estaba x decidir…

    • Gastón dice:

      Hola Armando, yo considero que los mercados son eficientes en general, no todos claro y el de las millas cada vez lo pongo en entre los segundos. Mi percepción es que estamos ante un cambio importante, uno mas en realidad, pero que si acumulan por acumular terminarán quemándose. Acumular y quemar es la opción hoy por hoy.

      Muchas gracias por el elogio! Sí, hay algo de Avianca preparado, hoy hubo novedades nuevamente y LifeMiles queda pegado. En estos días saldrá!

  2. Luis Butten dice:

    Frente a este panorama, ¿vale la pena obtener una tarjeta de crédito que acumule millas en lo que resta de 2020 o en 2021?

    • Gastón dice:

      La pregunta es válida. Creo que si u k adquiere y quema, si. Pero preferible obtener puntos multiuso. De todas maneras los efectos de esta modalidad son impredecibles por ahora.

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