Una de los beneficios que más utilizo es el de las noches gratis anuales con la renovación de la tarjeta de crédito. Ya sea Marriott, Hilton, Radisson, IHG, Hyatt, o el que sea, siempre le saco más valor a la noche que al costo de la tarjeta en sí. Esto me permite alojarme en ubicaciones inmejorables u hoteles increíbles a una verdadera fracción de lo que pagaría a precio de mercado.

En el último viaje paseamos por varias cadenas, incluyendo Marriott, Hilton y IHG. Todos con un perfil diferente y un carácter especial de acuerdo a su categoría, la marca y la ubicación. Lo que todos tuvieron en común es la fuente de la reserva: la noche gratis con la tarjeta de crédito.

Entre las propiedades que más me gustaron estuvo el Intercontinental Melbourne, un hotel de alta gama emplazado en el corazón de Melbourne, en el distrito de negocios y próximo a la vida nocturna y algunas de las atracciones diurnas de la ciudad.

El lado negativo de la ubicación es el tiempo que uno puede tardar en salir o ingresar al distrito mismo, y la actitud que el chofer de Uber puede asumir creyendo que puede ganarle al GPS y metiéndose en cada vez más problemas… pero eso será en otro artículo.

El hotel con estatus de élite Platino

La tarjeta de crédito que nos permite disfrutar esta noche es la antigua Chase IHG Club, la cual a cambio de USD 49, nos ofrece una noche sin cargo todos los años, sin límites en los puntos, y categoría de élite media. En el caso de IHG, la categoría de élite no tiene demasiado valor, al menos no como Hilton. De todas maneras, tenerlo siempre viene bien para aprovechar ventajas de check in temprano, algo que probablemente nos negarían en caso de no poseerlo, check in tarde, etc.

Intercontinental Melbourne concierge

Intercontinental Melbourne entrada CBD
Intercontinental Melbourne frente

La propiedad, Intercontinental Melbourne, está emplazado en lo que fue una antigua biblioteca, o eso es lo que nos dicen. A lo largo y ancho del hotel podemos ver bosquejos de lo que aparentemente fue en un pasado lejano. Por fuera, la fachada parecería salida de otro siglo.

Una de las cuestiones que nos llamó la atención es que por dentro tenía la estructura o forma de las antiguas cárceles inglesas. ¿Cómo sabemos? Nuestros pasos por Irlanda y el Reino Unido nos abrió las puertas a viejas prisiones, ahora cerradas, que tenían el mismo tipo de estructura. Tan cercano a la idea estábamos que algunas personas a las que le preguntamos dudaron un rato en deducir si en algún momento no lo fue.

¿La mejor forma de llegar? Uber, es barato y llegamos del aeropuerto al hotel sin problemas.

El Intercontinental por dentro

El hotel contaba con nueve pisos y nos alojaron en el 8vo, en el piso de Club Ambassador. En la propiedad podemos encontrar servicio completo, Concierge, restaurante propio, piscinas, spa, locales externos incrustados dentro del sistema de la propiedad entre lo que encontramos una cafetería, otro restaurante y bares.

Caminando por la propiedad podemos llegar a prácticamente todos los servicios del hotel, el restaurante y el bar están en el subsuelo, el cual podemos ver desde los balcones del piso base de la propiedad. Sinceramente, el hotel de noche es impactante, la ambientación sumada al techo principal transparente con vista a los alrededores de Melbourne provoca ganas de quedarse dando vueltas por el área gastronómica o bar del mismo.

Intercontinental Melbourne de noche

En el quinto piso encontramos el lounge para miembros Ambassadors, y en el piso base encontramos balcones en donde sentarnos a disfrutar de alguna bebida o snack ligero en el bar llamado Market Lane, abierto de tarde-noche. Justo en frente el restaurante ligero Merchant tiene acceso directo a la calle, por lo que usualmente encontraremos gente que no está alojada en la propiedad.

Además, siendo un hotel internacional y de alta gama, podemos encontrar una galería de arte pequeña en el lado opuesto del lobby central del hotel.

La piscina requiere ser un huésped registrado o pendiente de recibir la habitación e incluye duchas, spa, yacuzzi y la piscina cubierta y climatizada con vista al horizonte del distrito de negocios de Melbourne. Las duchas no están muy buenas y podrían mejorar.

La habitación en el piso Club Ambassador

No esperábamos estar en el piso del Club Ambassador, pero de alguna manera terminamos ahí. La habitación era de aproximadamente 60 metros cuadrados e incluía una cama King Size, un escritorio con silla ergonómica para trabajar y un balcón con doble puerta-ventana con vista a la ciudad. Lamentablemente, la construcción bajo sobre la que estaba el área no ofrecía una visión grandilocuente.

Algo que cada vez se ve menos es el frigobar lleno hasta el tope. Intercontinental mantiene la idea de que el huésped debe tener acceso a una variedad de productos, caros, pero que deben estar al alcance a través del frigobar. Algo que me dí cuenta es que mirando las fotos encontramos una Coca Cola que no pertenecía al mismo a medio tomar, lo cual me deja pensando si algo más estaba fuera de lugar. De manera complementaria obtuvimos botellas de agua Fiji, café y té, nada del otro mundo.

El moderno baño que utilizaba cuarzo en las mesadas y porcelana glaseada en las paredes era ofrecía privacidad y aislamiento respecto del ruido de la habitación. Lo interesante fue ver que IHG aún no cambió todos los amenity kit por productos a granel (incluyendo shampoo, y otros).

La habitación del Intercontinental Melbourne me dió satisfacción respecto de la comodidad, privacidad y aislamiento de sonido externo e interno. Además, la ubicación me permitió recorrer una gran parte de la ciudad sin perder tiempo en movilización.

El menú de desayuno del restaurante de Intercontinental

El producto de Alluvial era simple, comprar a la carta o pagar AUD 25 (USD 17) para el menú buffet. Stephy prefirió ir por el buffet y pudo disfrutarlo. Valió la pena, cantidades industriales de frutas y jugos recién exprimidos (y otros no tanto). Muchas verduras, yogures, y algunos postres.

Intercontinental Melbourne  Menu Alluvial

Respecto de los panificados, encontramos variedad de panes, bagels, productos de panadería dulces y salados. Como no podía faltar en un desayuno continental, huevos, tocino, papas, entre otros productos. Si queríamos omelette o algo similar, había personal para solicitarlo como parte de nuestro buffet.

El puntaje que le asignamos al buffet de desayuno es un 9. La comida tenía verdadero sabor, no estamos seguros cuán locales son los productos, versus la cantidad de productos industrializados que usualmente recibimos en los hoteles, pero el sabor y la calidad se notaban bocado a bocado. Punto alto para la variedad de frutas, jugos y verduras disponibles en el desayuno. Esto a un precio que era más que justo.

Conclusiones sobre Interncontinental Melbourne

El hotel me dejó conforme en todo sentido, me alojaron previo a las 12 del mediodía sin problemas, me permitieron el late check out sin costo adicional. Además me alojé en un hotel que me dejó una gran impresión respecto de su ambientación y calidad en todo sentido, a tan solo… bueno, el costo anual de la tarjeta (USD 49).

Mi única queja de toda la estadía fueron las duchas cercanas a la piscina que deberían mejorar y parecen salidas de otra propiedad.

Seguramente continuaremos disfrutando de estas ofertas gracias a la estratégica decisión de mantener las tarjetas de crédito con noche anual complementaria.

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