Finanzas personales: Los peligros de la tarjeta de crédito en tiempos de Coronavirus (y como evitarlos)

En tiempos de Coronavirus la tarjeta de crédito está llena de peligros, o estamos en la casa aburridos y sin mucho que hacer en el mundo real, o bien estamos entretenidos jugando con nuestras tarjetas de crédito en las múltiples formas en que podemos meternos en un agujero sin fondo de donde es complicado salir.

La era del Coronavirus trajo consigo comportamientos irracionales, insospechados y en algunos casos dramáticamente peligrosos. Ya es moneda corriente escuchar como cualquier abuela «invierte» en Bitcoins todos sus ahorros o el amigo de tu amigo hace cientos de miles con los SPACs. No escucho hablar del funcionamiento de una compañía, el balance, las ganancias, nada. Vaya uno a saber a dónde nos llevó el COVID en términos de lo establecido.

comportamiento irracional en tiempos de coronavirus
Si todos hablan de ellos, ¿Por qué no? El comportamiento durante COVID.

Algo similar sucede con el comportamiento de los individuos, a pesar de estar en crisis, hay una acumulación de objetos nunca visto, y claro, hay un faltante importantísimo de casi todo, y si aún no llegó a su región, esperen que se normalice un poco y lo verán. Faltan chips y no se pueden hacer ni autos ni muchos otros componentes electrónicos, hay faltante de caucho, plástico, casas… ¡¡¡Casas!!!

Solo hace falta abrir las noticias de algún país del continente y uno ve como los lotes de ciertas regiones se duplicaron, o hay listas de esperas para alquilar casas de vacaciones en regiones más alejadas de las ciudades, o bien la gente se mata sobre ofreciendo por casas para comprar lejos del centro urbano.

En el medio de todo esto, las tarjetas de crédito están explotando y se están reconvirtiendo con nuevos patrones de consumos y de beneficios. Sin embargo el arma de doble filo es lo fácil que se está convirtiendo el gasto con la tarjeta de plástico, pero sin el plástico. Y cómo este método invisible de transferencia de dinero virtual puede tener consecuencias de largo plazo en nuestras finanzas personales.

La llegada definitiva del E-todo

Todo se puede pedir en línea, y si no se podía hasta marzo de 2020, seguramente el señor que vende frutas y verduras en la esquina de su hogar acepta algún tipo de mecanismo de pago digital. Las compañías de delivery, Rappi, Glovo, Ubereats, etc pasaron de ser un segmento en crecimiento a un método fundamental de vivir la vida, todo a domicilio.

Amazon, Mercadolibre, Falabella, Rappi o el portal que deseen, todo se compró en línea: televisores, computadoras, escritorios, equipos de gimnasia, comida, accesorios y lo que uno pueda imaginar… y todo con tarjeta ¿De crédito?

¿Qué peligros nos trae la tarjeta de crédito en tiempos de COVID?

Las compañías grandes saben lo fácil que es hacer click y que nos lleguen las compras a la casa, uno pierde el sentido de lo que los expertos llaman el «dolor» de pagar, algo normal que uno experimenta al usar dinero en efectivo. Se pierde porque ya ni siquiera registramos que estamos dejando ir el dinero y ahí se forma un huracán.

No tenemos que hacer el esfuerzo de ir hasta el lugar físico, no tenemos que ir a buscar el producto o siquiera preguntarle a alguien que nos ayude a elegirlo, tampoco tenemos que hacer compras comparativas en donde vemos precios que nos duelen y otros que no tanto, y por supuesto, nos olvidamos completamente de hacer la fila para pagar o entregar la tarjeta. Este último es la barrera final entre el negocio y nosotros.

Y ahí está, un cargo más en nuestro resumen digital o en nuestra APP, pendiente de que se haga efectivo el proceso y listo para tomar dos destinos: el de la cuotificación con o sin interés, o el del pago en su totalidad. ¿Qué camino tomarán? ¿Cual será el camino mas eficiente?

La acumulación de compras, junto a la acumulación de cuotificación y la facilidad del todo a un click está causando estragos en muchos hogares que de por sí están al borde del abismo con sus finanzas personales. Después de todo, hay países que llevan semestres de restricciones hasta el cuello y para muchos la tarjeta es la única manera de continuar con la próxima compra de lo más básico: comida.

Lamentablemente la tarjeta de crédito como uso de último recurso para financiarnos puede ser un camino de ida. Los intereses del plástico son tan caros que pagando el pago mínimo uno puede estar 15 años y aún no terminar de pagar la deuda original, el banco agradecido.

Por otro lado se que están los que aprovecharon la pandemia y maximizaron todos los bonos de bienvenida con los que se cruzaron, pero incluso en la categoría de usuarios avanzados, algunos terminaron sobre gastando debido a la falta de control sobre las compras en línea.

En Puntos Globales hablamos demasiado sobre tarjetas de crédito, pero siempre recordando el uso responsable que requiere algunas condiciones: crear y utilizar un presupuesto personal hogareño, siempre pagar el total del resumen a fin de mes, nunca gastar en la tarjeta algo que no iríamos a gastar de cualquier otra forma y no perseguir las millas o puntos por fuera de lo que podemos o establecimos gastar.

Otro método de endeudamiento que continúa en alza es el de la transferencia de balances. Múltiples tarjetas ofrecen comprar la deuda de la otra tarjeta de crédito y transferirla a ella y financiarla parcial o totalmente a intereses bajos (usualmente introductorios). Si bien el funcionamiento de la transferencia de balances puede llevar a un uso efectivo en algunos casos, en tiempos de crisis esto conlleva a gastar con una tarjeta, transferir el balance al tiempo y volver a acumular deuda en la tarjeta original. Un ciclo que nunca se termina.

¿Qué hacer para controlar los gastos de las tarjetas de crédito?

  • Crea un presupuesto con todos los ingresos y todos los gastos evaluando al detalle en dónde gastamos y qué es prioridad
  • Mantente fiel al presupuesto, destina un porcentaje al ahorro y tómalo ANTES de comenzar a gastar y separalo.
  • Si tienes más dinero disponible úsalo para invertir
  • Gasta en la tarjeta y págalo apenas el consumo se hace efectivo en el estado de cuenta en línea. (Y lleva la cuenta en tu presupuesto)
  • Impone cierto límite a las compras en línea, o bien planifícalas con anticipación para evitar compras impulsivas
  • Si en algún momento te desvías y sobre gastas, págalo apenas vuelvas a cobrar y ajusta tu presupuesto
  • Si esto no funciona, es hora de utilizar tu tarjeta de débito y dejar el crédito

Conclusiones

Usar una tarjeta de crédito durante la pandemia de Coronavirus ha causado estragos en familias e individuos. La combinación del encierro, las restricciones, el e-commerce y la facilidad de utilización de la tarjeta de crédito se mezclan en un coctel venenoso que se puede llevar consigo a cualquiera.

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