Hoy nos vamos a enfocar en las finanzas personales nuevamente con el foco exclusivamente en los dos métodos más comunes para eliminar deudas, el método de la avalancha versus el método de la bola de nieve. La idea del artículo es poner en palabras simples y ejemplos claros cómo funcionan ambos métodos y ofrecerles información para que puedan comparar cual se ajustaría mejor en su situación.

Como elección personal, siempre elijo el método avalancha, pero entiendo que la parte psicológica del desendeudamiento puede ser muy influyente en muchos casos. Tengamos en cuenta de que si llegamos a una situación de endeudamiento severo, lo primero que debemos hacer es ajustar nuestros hábitos. Esto puede implicar el corte final de tarjetas de crédito y sincerar a donde va nuestro dinero, sobre todo el gasto hormiga diario.

Una vez que tengamos esto claro estaremos listos para encarar el próximo paso, el pago de deuda. Una aclaración, sin importar el «método», pagar una deuda que nos aplasta debería ser prioridad, pero siempre teniendo presente que el descalabro financiero que armamos tendrá consecuencias durante algunos años de nuestras vidas. No hay método simple, rápido y barato. Veamos sin más demoras, ambos métodos.

El método avalancha del pago de deudas

Mi método preferido desde el punto de vista matemático-financiero ya que este se enfoca en deshacerse de las deudas con mayor tasa de interés como prioridad. Es decir, asumiendo una situación con 4 tipos de deudas diferentes, y balances dispares, el foco del método no estaría en los montos, ni el pago mínimo mensual.

Pagar deudas con el método avalancha

Esto quiere decir que no importa las tasas de interés en sí, sino que atacaremos la más alta, el pico de la montaña que nos está generando angustia y destierra las posibilidades de ahorrar, invertir, salir de vacaciones o tan solo de disfrutar nuestro día a día sin pensar en finanzas.

Cuánto más alto es la tasa de interés que ataquemos, mayor terminará siendo el margen de maniobra disponible una vez que terminemos con la primera deuda.

Un ejemplo con 4 deudas diferentes y cómo implementar el método de avalancha

  • Una tarjeta de crédito al 30% con $1.500 de balance y un pago mínimo de $50
  • Un préstamo personal al 25% con un remanente de $4.000 y su pago mínimo es $75
  • Un préstamo prendario al 12% acumulando $5.000 con una cuota de $100
  • Una deuda estudiantil al 10% que aún pagamos con un total por pagar de $1.000 con un mínimo mensual de $50

Esto es un montón de deuda y con tasas de interés fuera de serie. Asumiendo que descontando todos los gastos mensuales nos quedan los $275 que equivalen al pago mínimo de estas 4 deudas y un remanente de $150. El objetivo será poner esos $150 a trabajar en contra de la deuda con la tasa de interés más alta. Es decir, pagar el mínimo en todas las otras deudas y enfocar el remanente únicamente en la deuda de tarjeta de crédito al 30%.

El paso siguiente nos liberará $50 mensuales que ahora se convertirán en $200. Esto indica que ahora pagaríamos el mínimo en nuestro préstamo personal y el estudiantil, pero en vez de pagar $75 mensual para nuestra deuda personal, nuestro pago sería de $275, aumentando significativamente el repago del mismo a una tasa del 25%.

¿El tercer y cuarto paso? Adivinaron, continuar el mismo camino, y sin pensar precisamente en el monto total, sino enfocarse en la tasa de interés. El tercer paso sería poner todo el remanente contra el prestamo prendario del automóvil, y una vez completado, enfocarnos en la última deuda, la estudiantil.

El beneficio y los problemas del método avalancha

Poniéndolo en contraste con el próximo método que explicaremos, en cantidad de tiempo la diferencia no es muy significativa, pero la cantidad de intereses que ahorraremos puede serlo. El ahorro lo veremos realmente en la cantidad de interés final que pagaremos a lo largo del camino. Muchas veces este interés puede parecer insignificante de manera mensual, pero si contamos la cantidad adicional que pagaremos a través de varios años, esto podría significar algunos miles, lo cual no es poca cosa.

Quienes encontrarán un problema con este método será aquellos que necesitan una motivación psicológica o visual que acompañe el esfuerzo. Estamos hablando de que una situación básica como la mencionada anteriormente puede tomar algunos años (3, 4, 5) para salir del pozo. Ahí reside la dificultad para algunos, no ver un resultado instantáneo puede hacer perder en el camino a muchos al no ver progreso real en la caída de las deudas. Esto nos lleva al siguiente método, el método de la bola de nieve

Pagando deudas con el método de la bola de nieve

Y llegamos al segundo método, la bola de nieve. Nombres extraños, pero que evocan la representación gráfica del comienzo por lo más alto (el interés) o por pequeños objetivos que van derribando a los siguientes (bola de nieve).

Este método implica una solución que nos costará más en términos matemáticos (pagaremos más interés), pero la gente con poca paciencia o perseverancia encontrará un camino de recompensas en el camino. Uno que hará notar de alguna u otra manera el progreso de nuestro esfuerzo, de alguna manera evitando que la persona se pierda a mitad de camino.

Pagando deudas con el método de la bola de nieve

Entonces, en el método de la bola de nieve primero apuntamos los cañones hacia nuestra deuda más pequeña sin importar la tasa de interés que estamos pagando, y continuamos en orden de la más pequeña hacia la más grande.

El método de la bola de nieve en la misma deuda

  • Una tarjeta de crédito al 30% con $1.500 de balance y un pago mínimo de $50
  • Un préstamo personal al 25% con un remanente de $4.000 y su pago mínimo es $75
  • Un préstamo prendario al 12% acumulando $5.000 con una cuota de $100
  • Una deuda estudiantil al 10% que aún pagamos con un total por pagar de $1.000 con un mínimo mensual de $50

En el caso de aplicar el segundo método, en este caso puntual el comienzo ya no sería por la tarjeta de crédito y sus $1.500 de balance al 30%, sino por la deuda estudiantil y sus $1.000. Esto dejaría knock out la primera deuda, la más pequeña en un tiempo récord, algo visiblemente palpable que nos ayudará a a motivarnos y continuar el camino.

Mientras tanto, el resto de las deudas deben ser pagadas a tiempo pero con tan solo el mínimo. Cada unidad adicional de nuestra moneda deberá ser redireccionada contra la deuda en la cual nos enfocamos.

En segundo lugar, vendría la tarjeta de crédito, ahora con el interés más alto. Como verán, el interés no tiene efecto en nuestro enfoque, sino el monto total. Al ser dos montos relativamente bajos en relación a las otras dos deudas, estos dos repagos rápidos encaminarán nuestro objetivo al encontrarnos con una o dos deudas completamente fuera de nuestros libros contables personales en menor tiempo, y al mismo tiempo liberarán fondos que antes utilizabamos para pagar deudas y esto también será muy visible.

Con tan solo dos deudas remanentes, el préstamo personal será nuestro tercer objetivo, mientras que el último será el préstamo del automóvil por $5.000.

Beneficios y cuidados a tener en cuenta al utilizar este método de repago de deudas

El objetivo de este método es simplemente la motivación. La continuación de un esfuerzo que claramente no existía al momento de endeudarnos hasta los dientes, el autocontrol, la racionalidad o a veces, el infortunio y la necesidad. Entonces, este método apunta a la posibilidad de sentir que estamos nuevamente en control y que podemos lograr el objetivo.

Lamentablemente es más que probable que el costo final del repago sea mayor debido a que no nos enfocamos en pagar las deudas con mayor interés como prioridad, lo que lleva a estirar los pagos con deudas altas hasta quizás el final de nuestro objetivo. Por otra parte, usualmente este método puede tomar más tiempo (o mucho más dependiendo los montos y los intereses) sobre todo debido a que nos enfocamos en montos y no en cantidad de interés adicional que pagaremos, y por consiguiente, la cantidad de capital que dejamos en el camino en las deudas de intereses altos.

Advertencia, consolidar o unificar deudas

En otro artículo hemos advertido acerca de esta manera de enfrentar una crisis de deuda personal. Volviendo al comienzo del artículo, mencionamos que lo primero es cambiar nuestros hábitos. Si no somos estructurados con lo que ingresa y tenemos más que claros, en papel o computadora, exactamente en dónde y cómo estamos gastando nuestro dinero, es probable que no importa cuántas veces consolidemos dinero, volveremos al mismo lugar de endeudamiento.

Consolidar deudas significa obtener un préstamo que paga completamente todas las deudas a cambio de tan solo un préstamo que pagaremos mensualmente. En algunas ocasiones el interés será muy beneficioso, en otros casos no lo será. Sin embargo, el interés no llega a ser el problema en sí, sino nuestro comportamiento, aquel que nos llevó a endeudarnos, y cual es el comportamiento actual que nos llevará a eliminar la deuda.

El hecho de consolidar deudas sin un cambio radical de comportamiento de consumo, es una receta destinada al desastre y al continuo endeudamiento. Por favor, no caigan en eso. Armen un presupuesto real utilizando la realidad de su economía personal, aquí en Puntos Globales les ofrecemos guías sobre cómo encarar la situación.

Conclusiones sobre los métodos de repago de deuda

No importa que método utilizas, o si encontramos uno propio que agrega aristas diferentes a estas opciones ampliamente conocidas en el mundo de las finanzas personales, lo primero que tiene que suceder es un cambio real de paradigma de consumo personal.

Recuerden, si no pueden pagar el monto a fin de mes, no deberían tener tarjetas de crédito. En caso de sentir que sus consumos pareciera que se escurren entre las alcantarillas, es una gran indicación de que están ante la posibilidad de una gran cantidad de gasto hormiga, aquel que es tan pequeño que pasa desapercibido, pero que a lo largo del mes hace mucho daño.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: