Emirates supera la turbulencia y llega a México

Emirates estrenó su tan ansiado vuelo de Dubái a Ciudad de México, en diciembre de 2019. Esta ruta la venía proyectando y queriendo operar desde hace años, pero el proceso era complejo. El trayecto contemplaba una escala en Barcelona, y con derechos de quintas libertades: es decir, con la capacidad de subir y bajar pasajeros en la ciudad condal desde o hacia Dubái/Ciudad de México. Aeroméxico, la aerolínea bandera de la nación latinoamericana, disputó en tribunales el derecho de Emirates de operar esa escala (repitiendo los mismos argumentos de Delta), pero, al final, la emiratí triunfó.

nueva ruta Emirates Dubai México

¿POR QUÉ HUBO PROBLEMAS?

Aeroméxico operó la ruta México-Barcelona de 2007 a 2012, año en que decide discontinuarla por ser poco rentable. Emiratos Árabes Unidos, en su intento por acercarse a los países latinoamericanos, firmó un Memorandum de Entendimiento con México, precisamente en 2012. Entre otras cosas, ese documento concede a los árabes el derecho de operar una ruta aérea entre México y otro país que no sea EAU.

Eso se conoce como un derecho de quinta libertad, pues, normalmente, una aerolínea solo puede operar de manera directa entre su país de origen y el de destino. Siendo la industria aeronáutica de interés nacional para todo país, en el mundo vemos restricciones respecto de estas ruta, pero existen. Por ejemplo, Madrid-Fráncfort, operada por LATAM (Chile); y Johannesburgo-Windhoek, por British Airways (Reino Unido).

Lógicamente, Aeroméxico no podía permitir que un competidor extranjero quisiera colarse en una ruta que le resultaba “natural”. Más aún si tomamos en cuenta que la mexicana es propiedad en 49% por Delta. Las tres grandes aerolíneas estadounidenses odian a sus grandes rivales del medio oriente (Emirates, Etihad, Qatar), a quienes acusan de estar subvencionados por sus respectivos gobiernos (sin comprobarlo).

Este ego de CEOS y problemas entre aerolíneas no debería impactar en los usuarios, pero aunque la novela que generan es de millones de dólares y de negocios, de alguna manera siempre impacta en el cliente, aún cuando no sintonice la telenovela de egos.

Emirates llega a México

Emirates necesita forzosamente realizar una escala en un tercer país, porque la altura a la que está el aeropuerto de la ciudad de México le imposibilita realizar un vuelo directo de regreso. Según sus propios argumentos, además, para hacer rentable la ruta necesitaba que el vuelo fuera diario. En 2018, tan pronto como Emirates anunció su intención de ingresar a México, Aeroméxico relanzó la ruta a Barcelona con una frecuencia de 3 veces a la semana.

En septiembre de ese año, la aerolínea árabe desistió de su pretensión, pues el aeropuerto sólo le entregó slots (horarios de despegue y aterrizaje) por tres días a la semana, cuando necesitaba siete. Sin embargo, en diciembre hubo cambio de gobierno. Eso tan solo significaba que a la vuelta de la esquina iba a haber otra oportunidad, y la emiratí la aprovechó.

EMIRATES VENCE A AEROMÉXICO EN INTENSO COMBATE

En julio de 2019, Emirates anunció con bombo y platillo que operaría la ruta DXB-BCN-MEX una vez al día, a partir de diciembre de ese año. Incluso empezó a vender boletos. El gobierno y el aeropuerto le otorgaron todos los permisos. Aeroméxico automáticamente apeló la decisión en tribunales, haciendo eco de los mismos argumentos que Delta en alguna ocasión empleó (“las aerolíneas subvencionadas del Golfo se robarán nuestros empleos”).

Mientras Aeroméxico interponía herramientas legales (llegando hasta a una suspensión temporal del proyecto), canceló su ruta México-Shanghái, que tenía 11 años, para redoblar la de México-Barcelona. Emirates no se quedó con los brazos cruzados. No se dejó distraer por las maniobras de su competidora y aprovechó el tiempo para reforzar su acuerdo de código compartido con Interjet, que originalmente contemplaba a Interjet como alimentador de pasajeros para Emirates en ciertas ciudades de Estados Unidos.

Como en un reñido final de fotografía, en noviembre la justicia liberó a Emirates para operar la tan disputada ruta, a partir del 9 de diciembre. Y, como balde de agua fría para Aeroméxico, un día antes fue anunciado el renovado acuerdo entre Emirates e Interjet, que ahora contempla a la segunda llevarle a la primera pasajeros desde 12 ciudades del país. Un verdadero motivo de celebración para muchos, excepto para la copropiedad de Delta.

¿POR QUÉ ATRAJO TANTA ATENCIÓN (Y TENSIÓN) EL CASO?

Porque Aeroméxico es una empresa a la que muchos viajeros tildan de “monopólica”. Tiene precios que considerarían absurdos y condiciones de servicio deficientes (aunque habría que darle el beneficio de la duda en ese sentido a la aerolínea, y saber qué tan informados están esos mismos viajeros sobre sus derechos de equipaje, por ejemplo).

Por lo tanto, la mayoría, sino es que “todos”, dieron una calurosa bienvenida a la emiratí y, con ello, a la libre competencia. Sin embargo, no deja de haber voces que advierten que la estrategia de Emirates primero es deshacerse de su competencia con precios a los que no puede hacer frente para, una vez que tenga el control de una ruta, aumentar los precios a niveles superiores de los que existían antes de su llegada.

Competencia entre Aeroméxico y Emirates

La competencia también se extiende a los precios, en donde vemos tan solo una diferencia de $1 MXN (o cerca de $0.05 USD) entre una y otra.

Si viajaras en la ruta México-Barcelona, ¿a qué aerolínea escogerías y por qué? ¿Cuál crees que sea el futuro de este trayecto?

1 Response

  1. 26/03/2020

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