Comprar millas, ¿Conviene o no conviene? La pregunta que a menudo me hacen, a menudo me encuentro discutiendo y más seguido de lo que me gustaría me veo respondiendo a amigos y desconocidos por igual. Si bien hemos ofrecido artículos ocasionales respecto de la venta de millas y puntos, no es puntualmente en lo que nos enfocamos. Sin ir más lejos, con escasas excepciones, ninguno de los que colabora con PG realmente compra millas.

Claro que todos hemos comprado millas al faltarnos algunas que no podemos transferir, digamos 500, 1.000 o cantidades realmente pequeñas. Cuando hablamos de comprar millas en cantidades industriales, tan solo lo hemos hecho cuando los programas de recompensas eran más estables y las aerolíneas más desesperadas por generar dinero, por lo que era más fácil encontrar ofertas positivas y disponibilidad de vuelos.

Hace ya muchos años en los que comprar millas se volvió un juego de las sillas vacías. Es decir, muchas millas disponibles para poca disponibilidad. Esto es aún más evidente en cabinas premium. A pesar de esto, el mercado de millas continúa aumentando de manera casi exponencial y no se ve el fín de esta metodología en el horizonte, sin importar si la compra es o no es rentable.

Sin ir más lejos, esta semana el programa Smiles decidió modificar sin previo aviso tasas y requerimientos de millas para ¿Algunas aerolíneas? Estará por verse con el tiempo. La realidad es que el programa decidió hacer cambios sin mediar notificación, lo cual es extraño cuanto menos teniendo en cuenta que aerolíneas con las que ni siquiera tengo mucho cariño han propuesto cambios importantísimos con al menos 6 meses de anticipación.

Respecto de este programa, lo que aún me llama la atención es que el costo de algunos vuelos era prácticamente absurdo respecto del valor de mercado. Si además decido ir por más y asumir la compra o adquisición de millas a cambio de un vuelo en cabina premium (business/first), el costo final pasaba de ridículo, a fuera de este universo ridículo. La verdad que esto siempre me llamó la atención, y a menudo ofrecí mi opinión respecto de manejarse con cuidado a largo plazo. Es decir, aprovechar en el cortísimo plazo y sobre todo si ya teníamos decidido el destino, y caminar con mucho cuidado si nuestro destino no estaba decidido o confirmado en la disponibilidad.

Esto es un hecho para todas las aerolíneas y programas de recompensas. Lo que sucede con Smiles es que siendo una aerolínea regional y pequeña pueda ofrecer canjes que el 99% del resto de las aerolíneas o programas no lo puedan o no quieran hacer. Además, yo no opero personalmente con Smiles lo cual no me da entidad para hablar en profundidad de la misma, pero de quienes sí lo hacen, ofrecen opiniones conflictivas en la superficie, pero que en el fondo llegan a la misma conclusión. Durará lo que deba durar, como cualquier otro programa.

En líneas generales, la idea es ya no comprar millas a largo plazo. En algún momento las millas aéreas mantenían el valor y nos ayudaron contra los movimientos de la inflación, el precio del barril de petróleo y las fluctuaciones estacionales de los vuelos. Esas eran épocas de tablas de canje fijas con reglas claras tanto para los clientes como para las aerolíneas. Además, hablamos de un tiempo en el cual las millas no tenían la explosión en bonos de bienvenida que encontramos hoy, ni la cantidad de opciones para acumularlas por fuera de los vuelos.

Hoy ya no se acumulan millas volando, sino comprando, con gastos de tarjeta de crédito, contratando servicios asociados con aerolíneas o bien como reembolsos de problemas al volar. Entonces las millas ya dejan de ser millas como tal, y se vuelven una rebaja más que una moneda virtual con valor fijo, algo que pone a las millas aéreas en otra categoría, e impone una mirada diferente al hablar de comprar millas.

Cuándo vale la pena adquirir millas

Desde mi punto de vista, y el resto de los colaboradores de Puntos Globales, comprar millas se justifica en tan solo un puñado de ocasiones, y por momentos estos beneficios solo pueden ser aplicados a una pequeña cantidad de personas debido al costo del mismo.

Comprar millas para rellenar una cuenta o completar un canje masivo que necesita una pequeña diferencia no tiene demasiada dificultad. Es decir, si nos faltan algunos pocos miles o cientos de millas para redimir por un vuelo de varios cientos o poco más de mil dólares no ofrece dificultad de razonamiento. Podremos gastar algunas decenas de dólares adicionales en la compra versus varios cientos o poco más de mil dólares, win win.

Al decidir hacer una experiencia en cabina premium, es decir business o primera clase, comprar millas puede convenir, y diría que casi siempre nos ofrecerá un descuento increíble. Las cabinas business o primera clase en vuelos transcontinentales suelen venderse por arriba de los USD 3.000 en el caso de los vuelos de 7 a 10 horas entre Europa y América, pero al mismo tiempo pueden encontrarse por arriba de los USD 7.000 fácilmente en algunas rutas y fechas. Esto se incrementa aún más al hablar de Asia o África.

Conviene comprar millas para canjear por cabinas premium, ya que es sin lugar a dudas la única y la mejor manera de utilizarlas. Si no podemos acumularlas por nuestra cuenta, en casi todas las ocasiones ahorraremos dinero comprando las millas para luego canjearlas por cabinas premium respecto del precio de mercado. Pero para que esto se haga una realidad tiene que suceder lo siguiente: las millas tienen que estar en «promoción», es decir, deben estar siendo vendida a menos de 2 centavos de dólar por milla, preferentemente en un rango entre 1.3 y 1.7 centavos por unidad.

¿Por qué este rango de costo de adquisición tan intencional? Típicamente un canje de millas por cabina business o superior tiene un costo por milla de 3 a 4 centavos como mínimo, por lo cual si compramos con anticipación deberíamos tener en cuenta el costo de parar nuestro dinero en millas y la posibilidad de que devalúen en cualquier momento, ofreciendonos algún margen de seguridad contra ambas situaciones.

Existe una situación en la cual comprar millas para canjear por cabinas económicas tiene sentido y vale la pena. Esta opción la encierro en la posibilidad de que el vuelo sea en temporada alta, tenga un altísimo costo de mercado y que el vuelo esté disponible al mismo tiempo en que hacemos la compra de las millas. Esto es, claro está, tras hacer la cuenta del dinero que gastaremos en millas + tasas – millas que acumularíamos por volar en tarifa paga, versus costo de mercado + millas acumuladas.

Por último, comprar millas en los programas de recompensas que nos lo permiten como medida para evitar que otro tanto termine expirando por tiempo sin uso es una opción viable.

Más allá de estas opciones, hoy por hoy no veo situaciones en las cuales lo amerite, y recomiendo no hacerlo, sobre todo cuando nuestro viaje no es claro. En rutas altamente competitivas, como los viajes entre Miami o New York y América Latina, es posible que obtengamos mejores beneficios desde la compra de las reservas que de las millas en sí teniendo en cuenta la cantidad de ofertas sub USD 600 que existen… por el contrario, si llegamos a encontrarnos con tarifas de 10.000 o 15.000 millas ida y vuelta desde la zona 1 de Sudamérica o bien 30.000 desde la Zona 2, probablemente estemos superando el valor o empatando.

Cuando no conviene comprar millas

Comprar millas no conviene en todas las demás situaciones, pero sobre todo cuando los vuelos son en cabina económica como regla de oro. Tengamos en cuenta que las aerolíneas que funcionan eficientemente no hacen el dinero a través de las cabinas económicas. En su gran mayoría generan el mismo dinero por todos los asientos de cabina económica que lo que generan en Premium Economy con un tercio de los asientos, y podríamos asegurar que adquieren el doble de lo que obtienen en la cabina económica con los pocos asientos en business. Si además el vuelo tiene primera clase, es probable que en un vuelo lleno puedan generar ingresos equivalentes a toda la cabina económica con tan solo un puñado de asientos de primera.

¿Por qué es esto importante? Los asientos que generalmente están disponible con millas al precio más bajo, las categorías que usualmente tienen el nombre «saver», son estos remanentes que necesitan cubrir para genera algo de ingresos para un asiento que ellos consideran prácticamente vacío. Es decir que si no logramos encontrar esta disponibilidad, la cantidad de millas requeridas se incrementará substancialmente, y por ende, nuestro costo real de canje.

Teniendo en cuenta que por lo general las millas tienden a venderse por un promedio de 1.5 centavos por unidad, con puntos bajos de 1.375 como LifeMiles o LATAM Pass con la combinación precisa de tarjetas de crédito, descuentos únicos y otras consideraciones, y aproximadamente 1.9 centavos en el otro lado del espectro durante promociones, obtener más de 2 centavos de dólar de valor de canje por milla en económica debería ser el objetivo. Eso quiere decir que si por ejemplo nuestro canje requiere 40.000 millas y $0 de tasas, el costo de mercado del pasaje debería ser de USD 800 como máximo para obtener 2 centavos de dólar por milla de valor por cada unidad que canjeamos.

Ahí es donde entra el juego de la calculadora y es necesario que hagan uso de la misma. Si tienen planeado comprar para consumir millas en otro momento, evalúen adicionarle un costo adicional de un 20% contra devaluaciones o falta de disponibilidad en las fechas requeridas.

La realidad es que no recomiendo comprar millas a menos que sea para una fecha exacta y que podemos ejecutar en el momento de realizar la compra. Entonces, cuando me preguntan si conviene comprar millas, respondo simplemente que no, y evito las excepciones.

Conclusiones sobre si conviene comprar millas

Cada persona decidirá por sí misma, yo personalmente recomiendo no comprar millas y evitar los club de millas. Entiendo en base a cálculos y ofertas del presente que actualmente Smiles todavía puede ofrecer valor a los que saben dónde buscar, pero teniendo en cuenta lo que sucedió en Brasil, y ahora en Argentina, quizá deban tener cuidado para cualquier movimiento a largo plazo. Personalmente no tengo experiencia con ellos, solo es la voz de la experiencia general con muchas decenas de programas que expone su opinión personalísima aquí.

En el resto de Latinoamérica, Ar Plus tiene un problema de disponibilidad importante respecto de los vuelos en la tarifa promocional (saver), LATAM en plena transformación con Delta probablemente haga lo opuesto y ofrezca las joyas de la corona por algún tiempo… hasta que Delta finalmente comience a tomar decisiones. ¿Es especulación?, sí. Pero viendo y considerando lo que sucedió con Aeroméxico, Korean Air, y la sociedad Air France, no me sorprendería.

United y Copa tienen una relación íntima en la cual la presencia de LifeMiles de Avianca probablemente termine en un masivo Joint Venture en el que sumarán a Azul de Brasil. United ya habiendo pasado a canjes dinámicos ofrecerá nuevamente poca previsibilidad, lo cual puede o no afectar a sus socios… pero en el caso de LifeMiles no sorprendería basados en la casi constante promoción de compra de millas al 140%.

Las millas son un gran vehículo para ahorrar en vuelos… si somos estratégicos para utilizarlos. Si seguimos el consejo de la masa, probablemente nos estrellemos exáctamente en el mismo modo.

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