Caos en la puerta de embarque ¿Finalmente cambiará?

Hoy me pregunté retóricamente si todo este caos mundial finalmente terminará con el descontrol a la hora de embarcar en el vuelo. Ya saben de lo que hablo, ese preciso momento en el cual aquellos que pagaron $20.000 por su asiento o que gastaron ese monto en la aerolínea durante el año obtuvieron la prioridad de embarque pero se encuentran con 187 almas atorando la puerta, al mejor estilo la puerta negra de Mordor. Pasa… si puedes.

En tantos años de viajero me he encontrado en varios puntos del embarque, pero siempre fue una curiosidad la falta de control que imponen las aerolíneas y cómo esto se hace permeable a todos los que desean ingresar rápido para sentarse y… ¿esperar otros 20 o 30 minutos adicionales en una lata de la que no podrán moverse?

No dejo de valorar el hecho de ingresar anticipadamente cuando viajo en cabinas premium o utilizando la categoría de élite, ya que me permite acomodarme sin los empujones del resto de la cabina y rara vez pierdo el espacio directamente arriba de mi ubicación. Claro que todos deseamos lo mismo y eso explica el comportamiento, aunque no lo justifica… pero tampoco deciden pagar por él ahora que está ampliamente disponible en la mayoría de las aerolíneas.

Los usuarios ya perdimos la guerra con las aerolíneas respecto de todos los beneficios, espacio de cabina, costos de equipaje y todo lo que antes se daba por hecho. Lo perdimos porque decidimos con el bolsillo por más que queramos acusar a las aerolíneas (con razón en muchos casos) de escurrir hasta la última gota nuestra. Pero bueno, están en el NEGOCIO del transporte para ganar dinero, y el público decidió sacrificar comodidad por más viajes y menos comodidad.

A eso voy cuando menciono que la gente tampoco paga por la prioridad de embarque, pero sigue intentando empujar a través del resto de los pasajeros. El nombre del juego al volar es pagar por lo que quieres, todo está a la venta.

Caos en el aeropuerto y la puerta de embarque
El caos que uno encuentra en el aeropuerto

Entonces la pregunta que me hice y quizá me ayuden a responder con sus opiniones es la siguiente: ¿Cambiará la avalancha de personas a la hora de la apertura del vuelo? ¿Dejará de preguntar aquel señor con zona 9 si es su momento de ingresar cuando anuncian zona 1? ¿Veremos que aquellos que agachan la cabeza e intentan meterse dejan de intentarlo? -como si el personal no fuera a revisar- Para colmo luego se quedan parados justo en el ingreso a la zona de documentación, bloqueando el poco espacio disponible.

A veces me resulta hasta tragicómico presenciar estas situaciones, similares al momento en que todos se paran con el avión en movimiento apenas toca tierra. ¿A dónde irá toda esta gente que llegará a un obvio embudo?

También hay otra pregunta que es tan importante como la relacionada a los viajeros, pero para las aerolíneas. ¿Finalmente las aerolíneas invertirán en material para puertas de embarque apropiadas para filtrar eficientemente el proceso? Una de las aerolíneas que en general más me ha sorprendido es Iberia. Sí, la aerolínea española ha tenido una organización puntillosa cada vez que me (o nos) tocó viajar con la misma.

Qantas es otra aerolínea que en sus vuelos de alta capacidad pone de manifiesto la separación precisa por zonas y con una cantidad adecuada de personal, más aún cuando vuelan en sus A380 de doble piso. Cathay tiene personal que puede hacerte una toma de maestro Jedi en caso de no pertenecer a la zona de embarque, lo he visto.

Mis experiencias más extrañas fueron con Air China de manera internacional e interna, pero no creería que esto fuera a sorprenderlos. Tampoco los sorprendería British, LATAM, Aerolíneas Argentinas, American Airlines, Delta, Aeroméxico, Copa, Avianca, y una inmensa cantidad de aerolíneas asiáticas. ¿Se les ocurre compartir su experiencia? Somos todo oídos, bienvenidos los comentarios.

Aquellos que no han viajado con Qatar, Emirates o Etihad y han escuchando maravillas de las mismas podrán encontrar que si uno viaja en cabina premium tendrá una alfombra roja a través del aeropuerto y hasta que sube a la cabina. En la cabina económica uno viaja bien y lo atienden como a un humano, osea, como debe ser. Ahora bien, dentro de los aeropuertos y justo en el momento del embarque es donde he encontrado el mismo comportamiento que en el resto de los lugares, la avalancha humana.

Con tanto Coronavirus, gente espantada y aerolíneas jugando al show para mantener a la gente calmada y apaciguar a los reguladores que les piden teatro para luego compartir 15 horas enlatados junto a 300 almas, haciendo malabarismo entre la distancia personal y los asientos que nos dejan las mesas de comer en el ombligo ¿Realmente cambiará algo?

Dudo que las aerolíneas estén pendientes de lo que yo escribo, pero sería un gran momento para que los cráneos que generan un nuevo patrón de embarque cada 6 meses en donde prácticamente hay tantas zonas como personas en el avión finalmente caigan a tierra y ejecuten algo posible.

Pedirle a dos individuos de la compañía que separen a 193 personas entre las 5, 7, o 9 zonas de embarque mientras revisan documentación y discuten con quien se acordó a último momento de pedir asientos juntos es una ironía del destino. Más aún cuando la compañía usa un idioma y la masa de pasajeros abarca unos 20 idiomas completamente diferente.

A este punto del artículo ya realicé muchas preguntas retóricas pero de verdad ¿Podré ver un cambio el mes que viene? ¿Veremos un cambio en septiembre u octubre? ¿Volverá a la normalidad en 2021? Nuevamente, somos todo oídos si quieren contarnos sus experiencias o simplemente descargar su ira contenida por la cuarentena.

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